Control prenatal: La ecografía no basta

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Expertos advierten que la popular ecografía, aunque vital, es insuficiente para un control prenatal completo. Factores genéticos, metabólicos y de salud mental materna, cruciales para el futuro del bebé, permanecen a menudo invisibles y desatendidos en el sistema.

Para muchas gestantes en Perú, la ecografía es el examen prenatal por excelencia, sinónimo de tranquilidad y el primer vistazo a sus futuros hijos. Sin embargo, detrás de la imagen bidimensional de un feto en desarrollo, se esconde una realidad mucho más compleja y, a menudo, desatendida: este examen, por sí solo, es alarmantemente insuficiente para garantizar la salud integral del bebé a corto y largo plazo, según advierten ginecólogos y obstetras.

La ilusión de la imagen: límites evidentes

Mientras la ecografía permite observar el crecimiento fetal, confirmar semanas de gestación y detectar algunas malformaciones estructurales, su alcance es limitado. Especialistas coinciden en que el embarazo involucra procesos biológicos intrincados que escapan a la visualización por imagen. Factores genéticos, metabólicos, infecciosos y el estado emocional de la madre son determinantes clave que influyen decisivamente en el desarrollo fetal y en la salud futura del niño, y que la ecografía simplemente no puede revelar.

El control integral: una deuda pendiente

Un seguimiento prenatal verdaderamente integral, que complemente la ecografía, es crucial para detectar riesgos invisibles. Este debería incluir tamizaje genético y cromosómico desde el primer trimestre, evaluaciones metabólicas maternas como el despistaje de anemia y diabetes gestacional, y un exhaustivo despistaje de infecciones como TORCH, hepatitis, sífilis y VIH. Además, el monitoreo continuo del crecimiento fetal y la función placentaria, así como la evaluación de la salud mental materna, son componentes que los expertos señalan como indispensables para una visión completa del embarazo y para facilitar intervenciones oportunas.

Cada trimestre, una oportunidad crítica desaprovechada

El embarazo se divide en etapas, cada una con un propósito específico en el control médico. El primer trimestre es vital para el tamizaje genético, infeccioso y la evaluación inicial de riesgo obstétrico. El segundo se enfoca en el despistaje de malformaciones y el control metabólico materno, mientras que el tercero se centra en la vigilancia del bienestar fetal y la preparación para el parto. Ignorar o no priorizar estas evaluaciones en sus respectivas ventanas temporales significa perder oportunidades críticas para identificar y mitigar riesgos que podrían condicionar el resto de la gestación y el futuro del bebé.

El eco de la negligencia en la vida adulta

La ciencia ha demostrado que numerosas enfermedades que afectan al adulto tienen su origen en la etapa intrauterina. Alteraciones no detectadas o no gestionadas durante el embarazo pueden tener un impacto duradero en el desarrollo neurológico, metabólico y cardiovascular del niño. Un control prenatal adecuado se asocia directamente con mejores resultados de salud a largo plazo, al permitir una identificación temprana de condiciones como la restricción del crecimiento intrauterino, el riesgo de parto prematuro, la diabetes gestacional, la preeclampsia o incluso trastornos emocionales maternos.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué, si la ecografía es insuficiente, sigue siendo el pilar central de la percepción pública y, en muchos casos, de la práctica médica básica en el control prenatal en nuestro país?
  • ¿Está el sistema de salud peruano, tanto público como privado, garantizando el acceso real y la cobertura de todas las evaluaciones complementarias vitales (tamizaje genético, metabólico, infeccioso y de salud mental materna) que los especialistas consideran indispensables?
  • ¿Qué estrategias concretas se están implementando para educar a las gestantes sobre la imperiosa necesidad de un control prenatal integral y no solo ecográfico, y para asegurar que esta información llegue a las poblaciones más vulnerables?
  • ¿Cuál es la rendición de cuentas de las autoridades sanitarias frente a la brecha entre lo que la ciencia médica exige para un embarazo saludable y lo que efectivamente se ofrece a las futuras madres peruanas?

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