Huánuco: Tráfico Silvestre Persiste Indomable

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A pesar de los balances oficiales de la ATFF, la región de Huánuco sigue siendo un corredor crítico para el comercio ilegal de fauna y flora. Las cifras de control ¿reflejan una gestión eficaz o la magnitud de un problema incontrolable?

El grito de alerta es claro: el tráfico ilegal de fauna y flora silvestre no cede en Huánuco, consolidándose como una herida abierta en la Amazonía peruana. Pese a los operativos y las cifras presentadas por la Administración Técnico Forestal y de Fauna Silvestre (ATFF) Huánuco, bajo la dirección de la ingeniera Luz Basilio Ingunza, la realidad es tozuda: tortugas, loros, monos y hasta boas continúan siendo arrancados de su hábitat para alimentar mercados en Huánuco, Pasco y Lima. La pregunta que surge es ineludible: ¿son suficientes las acciones de control frente a una problemática que la propia autoridad reconoce como «persistente»?

Especies al Borde: La Cruda Realidad del Tráfico

La directora Basilio Ingunza ha detallado cómo esta actividad ilícita se intensifica en épocas de menor estiaje y lluvias, aprovechando, quizás, la disminución de la vigilancia o condiciones más favorables para los traficantes. Los animales, una vez extraídos, no solo pierden su ciclo vital, sino que se convierten en «improntados», dependientes del ser humano para sobrevivir, con consecuencias devastadoras: desde la pérdida de plumas y pelaje hasta deformaciones severas como picos excesivamente largos en aves. Esto subraya la profunda alteración que sufren estos seres vivos, un daño irreversible que ninguna incautación posterior puede reparar.

Cifras de Control: ¿Éxito o Fracaso de la Gestión?

Los registros de la ATFF Huánuco para 2025 muestran una actividad considerable: se controlaron 14,370 vehículos que transportaban madera en el Puesto de Control y Vigilancia de Rancho. Además, se inmovilizaron 67 vehículos por incumplimiento de la legislación, dando inicio a procesos administrativos sancionadores. A esto se suman 80 intervenciones entre inspecciones, incautaciones y liberaciones de fauna, y 147 acciones de control y fiscalización forestal. Sin embargo, si el tráfico «persiste», ¿qué indican realmente estas cifras? ¿Son un testimonio de la eficacia o de la abrumadora escala del desafío, donde cada acción parece apenas rasguñar la superficie del problema?

La Flora También Grita: El Atentado al Musgo Blanco

Más allá de la fauna, la flora silvestre también es víctima de esta vorágine depredadora. Además del tráfico de madera amazónica, la ATFF ha documentado el comercio ilegal de musgo blanco, una especie vital capaz de absorber hasta 20 veces su peso en humedad y fundamental en viveros ornamentales. En dos operativos recientes, la autoridad incautó 140 sacos de este musgo, cada uno con un peso de entre 5 y 10 kilos, evidenciando la magnitud de la extracción. La impunidad en este frente es igualmente preocupante, pues la extracción de recursos como el musgo tiene implicaciones directas en el equilibrio hídrico y la salud de los ecosistemas.

Lo que falta aclarar

  • Si el tráfico persiste a pesar de las intervenciones, ¿cuáles son las deficiencias estructurales en la estrategia de la ATFF Huánuco para frenar esta actividad ilícita?
  • ¿Cuántos de los 67 vehículos inmovilizados en 2025 resultaron en sanciones efectivas y qué tipo de sanciones se aplicaron a los responsables directos?
  • ¿Qué seguimiento se realiza a los «procesos administrativos sancionadores» iniciados? ¿Se traduce esto en desmantelamiento de redes de tráfico o solo en multas menores que no disuaden?
  • La mención de intervenciones en los «primeros días de 2026» con especímenes como tortugas, loros, monos y cernícalos trasladados a zoológicos, ¿es una proyección futura o un error de fecha en el reporte de la ATFF? ¿Cuál es la fecha real de estas acciones?

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