Copa Perú 2026: Un «retorno tradicional» que siembra dudas sobre su transparencia y equidad
El torneo más emblemático del fútbol amateur peruano anuncia su cronograma para 2026, pero las promesas de un formato «tradicional» chocan con la falta de claridad en puntos clave.
La Copa Perú 2026 ha desvelado su calendario oficial, prometiendo un retorno a un formato “tradicional” de cuatro etapas que se extenderá de febrero a noviembre. Si bien la hoja de ruta para el ascenso a la Liga 2 y la Liga 3 ya es pública, la superficialidad del anuncio deja serias interrogantes sobre la verdadera transparencia y equidad de un torneo vital para el fútbol de base en el país.
Un cronograma extenso, pero ¿suficiente?
El torneo arrancará el 1 de febrero con la etapa distrital y culminará en noviembre con la gran final nacional. Este maratón de nueve meses, que recorrerá distritos, provincias y departamentos, promete un cupo en la Liga 2 para el campeón y en la Liga 3 para el subcampeón. La ambición es clara, pero la logística y el soporte para equipos amateur a lo largo de casi un año de competencia, especialmente en las etapas más avanzadas, brillan por su ausencia en este anuncio. ¿Cómo se garantizará la sostenibilidad de los clubes y la integridad del juego en cada rincón del Perú?
La “tradición” que esconde cambios y vacíos
El comunicado enfatiza un “retorno al formato tradicional” para la Copa Perú 2026, pero omite explicar qué significa exactamente esa tradición. De hecho, se confirma una modificación crucial: a diferencia de la edición 2025, solo el campeón y subcampeón departamental accederán a la etapa nacional, eliminando la tercera plaza adicional que beneficiaba a algunos departamentos. Esta medida, sin justificación pública que la sustente, levanta una bandera roja. ¿Cuál es la evaluación que ha llevado a esta reducción de cupos? ¿Se ha considerado el impacto real en la representatividad regional del torneo?
La opacidad de los “acuerdos internos” y la tabla nacional
La etapa departamental, programada del 21 de junio al 23 de agosto, establece que los grupos se conformarán por “sorteo o acuerdos internos”. La inclusión de “acuerdos internos” es particularmente preocupante en un torneo que busca consolidar su legitimidad y transparencia. ¿Quiénes participan en la toma de estas decisiones? ¿Qué criterios se utilizan y cómo se asegura su imparcialidad? Asimismo, en la fase nacional, se menciona una “tabla única nacional” para clasificar a los 32 mejores de 50 equipos iniciales, sin detallar cómo se generarán estos puntajes en los “cruces zonales”. La ausencia de un reglamento claro y público para estos mecanismos cruciales es un serio déficit en la planificación.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué mecanismos financieros y logísticos se implementarán para apoyar a los equipos amateur durante un torneo de nueve meses, especialmente en las etapas finales que implican viajes y estancias prolongadas?
- ¿Cuál es la justificación oficial para la eliminación de la tercera plaza departamental para la etapa nacional, y cómo esta decisión impacta la competitividad y representatividad de los departamentos?
- ¿Qué significa exactamente “acuerdos internos” en la conformación de grupos departamentales? ¿Quiénes los validan y cómo se garantiza su transparencia y equidad?
- ¿Cuáles son los criterios detallados para la “tabla única nacional” en la etapa nacional? ¿Cómo se calculan los puntajes y cuándo se publicará el reglamento completo de esta fase?
