Perú bajo el agua: 12 muertos y 3 millones en riesgo ante la inacción estructural
Mientras 20 regiones se declaran en emergencia por huaicos y lluvias, la cifra de víctimas mortales y damnificados crece, exponiendo la fragilidad de un sistema que prioriza la reacción sobre la prevención.
El Perú se enfrenta una vez más a la embestida de la naturaleza, con un saldo trágico de al menos 12 personas fallecidas y entre 350 y 400 damnificados, según Indeci, a causa de las intensas lluvias, huaicos y deslizamientos. Cerca de 382 distritos en 20 regiones han sido declarados en estado de emergencia, pero la pregunta persiste: ¿cuántas vidas más deben perderse para que el Estado transite de la eterna contingencia a una verdadera estrategia de prevención?
Un país en riesgo permanente
El Centro de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) ha alertado que más de tres millones de peruanos viven en alto riesgo frente a estos eventos. La infraestructura no escapa a esta vulnerabilidad: se estima que 942.000 viviendas están en riesgo muy alto por movimientos en masa y 386.988 por inundaciones. Además, 1.169 establecimientos de salud y 5.118 colegios se encuentran en riesgo muy alto por inundaciones, mientras que 1.839 centros de salud y 14.885 colegios por movimientos en masa. Cifras que reflejan una alarmante falta de preparación.
Emergencia declarada, ¿soluciones implementadas?
La declaración de estado de emergencia en regiones como Amazonas, Áncash, Cusco, Piura, Puno y Ucayali, entre otras, se ha convertido en una respuesta recurrente cada temporada de lluvias. El Senamhi ha emitido una alerta roja para Lima ante la posible activación de quebradas, afectando provincias como Cajatambo, Canta, Huaral, Huarochirí, Huaura, Oyón y Yauyos, según el Aviso N.° 018-2026-INDECI/COEN. Sin embargo, la persistente exposición de la población y la destrucción de infraestructura crítica, como el tramo del Tren Macho en Huancavelica, evidencian que las medidas adoptadas son meramente paliativas y no atacan la raíz del problema.
Caudales extremos y vías bloqueadas
Los ríos de Ica, según Senamhi, han registrado un incremento extremo en su caudal desde enero, con la estación hidrológica Letrayoc en el río Pisco alcanzando un nivel rojo de peligro. En Lima, los ríos también muestran crecidas desde la segunda quincena de enero, marcando el inicio de la temporada de desbordes. Esta situación, sumada a los múltiples tramos de carreteras bloqueados que complican el traslado de ayuda humanitaria, agrava la crisis y aísla a miles de ciudadanos en momentos críticos. ¿Dónde están los planes de contingencia para el transporte y la logística de emergencia?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué acciones concretas, más allá de las declaratorias de emergencia, se han implementado para proteger a los más de tres millones de peruanos en alto riesgo, según Cenepred?
- Frente a la cifra de 12 fallecidos, ¿cuáles son los mecanismos de rendición de cuentas para las autoridades locales y regionales encargadas de la prevención y gestión de riesgos?
- Si el Senamhi emite alertas rojas con antelación, ¿por qué la respuesta del Estado se limita a la contingencia una vez que los desastres ya han ocurrido, sin una inversión significativa en infraestructura preventiva?
- ¿Cómo se justifica que, año tras año, miles de viviendas, centros de salud y colegios sigan expuestos a riesgo muy alto por inundaciones y movimientos en masa?






