Seda Huánuco: ¿S/ 700 mil en prevención bastan para garantizar el servicio de agua?

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La empresa de saneamiento detalla una inversión para emergencias, pero persisten dudas sobre la efectividad y el impacto real en las zonas más vulnerables.

Seda Huánuco ha informado la ejecución de una inversión preventiva superior a S/ 700 000, destinada a fortalecer su Plan de Contingencia frente a emergencias y asegurar el servicio de agua potable. Sin embargo, el anuncio genera interrogantes sobre la magnitud real de esta inversión y su capacidad para resolver las recurrentes deficiencias que afectan a la población en momentos críticos.

La inversión y sus alcances declarados

Según la empresa, los S/ 700 000 se han distribuido en acciones de prevención, preparación, respuesta y rehabilitación en Huánuco, Tingo María y Aucayacu. Estas incluyen la limpieza de captaciones, mantenimiento de reservorios e infraestructura crítica, así como el refuerzo de redes. La medida busca optimizar la operación del sistema de agua y alcantarillado, un punto clave ante las constantes quejas por interrupciones.

Infraestructura y respuesta: ¿Una solución robusta?

Para la fase de respuesta, Seda Huánuco menciona contar con dos pozos tubulares en Pillco Marca, dos camiones hidrojet para desatoros de redes de alcantarillado y camiones cisterna para el abastecimiento alterno. La prioridad, se indica, son establecimientos de salud, instituciones educativas y zonas vulnerables. Además, se realizó el mantenimiento preventivo de pozos tipo Caisson, reservorios y sistemas electromecánicos, elementos esenciales para operar bajo condiciones adversas, como lluvias intensas.

Zonas de riesgo: ¿Reducidas o solo identificadas?

El plan de contingencia ha permitido identificar 18 zonas de alto y muy alto riesgo en las tres ciudades, entre ellas Aparicio Pomares, Las Moras, Canteras de Llicua, 27 de Mayo, Santa Rosa, San Juan y Sangapilla. La empresa asegura que en estos sectores se intensifican las acciones de monitoreo y respuesta, y se activan rutas de distribución con cisternas en caso de interrupción. No obstante, la persistencia de estas zonas como de ‘alto riesgo’ plantea dudas sobre la efectividad de las medidas implementadas hasta la fecha.

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué métricas o indicadores específicos demuestran que la inversión de S/ 700 000 ha reducido *efectivamente* los riesgos o mejorado la resiliencia del servicio de agua?
  • Si se han identificado 18 zonas de alto y muy alto riesgo, ¿cuál es el plan concreto para *sacarlas* de esa categoría en el mediano plazo, más allá del monitoreo y la respuesta reactiva?
  • ¿Cuál es la capacidad real de los pozos tubulares y la flota de camiones cisterna para abastecer a la totalidad de la población afectada en una emergencia de gran escala, considerando la demanda de las tres ciudades?
  • ¿Se ha evaluado la eficacia de los canales de comunicación en emergencias anteriores, y cómo se asegura que la información llegue a las poblaciones más alejadas o con menos acceso a la tecnología?

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