Huánuco: 38 colegios dañados por lluvias, ¿dónde está la previsión del GOREHCO?

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Las precipitaciones entre enero y marzo han dejado una estela de destrucción en la infraestructura educativa regional, revelando una preocupante falta de acción preventiva y soluciones efectivas por parte de las autoridades.

Un total de 38 instituciones educativas en diversas provincias de la región Huánuco sufrieron severos daños a causa de las lluvias intensas, deslizamientos e inundaciones registradas entre enero y marzo del presente año. Mientras el gerente de Desarrollo Social del Gobierno Regional, Teófilo Loarte Alvarado, confirma la magnitud de la afectación, la pregunta inevitable es: ¿qué se hizo para evitar que esta tragedia anunciada se repita año tras año?

Balance de una inacción recurrente

El informe, consolidado por la Dirección Regional de Educación a partir de datos de las UGEL, detalla una realidad desoladora: cercos perimétricos destruidos, aulas inundadas y hundimientos estructurales que ponen en riesgo la seguridad de miles de estudiantes y docentes. Solo las provincias de Lauricocha y Puerto Inca se libraron de esta embestida natural. La extensa lista de colegios afectados, que incluye desde el COAR Huánuco hasta pequeñas escuelas rurales, evidencia la vulnerabilidad generalizada de nuestra infraestructura educativa.

La lista de la desatención

La relación de instituciones educativas impactadas es alarmante y abarca una geografía diversa, desde Acomayo hasta Chaglla, pasando por San Pedro de Chaulán y Aucayacu. Nombres como la I.E. N° 266 de San Pedro de Chaulán, la I.E. César Vallejo de Aucayacu o la I.E. N° 33070 de Chaglla, son solo una muestra de la magnitud del problema. ¿Cuántos estudiantes han visto interrumpido su derecho a una educación digna por la falta de infraestructura resiliente?

¿Soluciones o promesas de siempre?

Ante este panorama, el gerente Loarte Alvarado ha señalado que se gestionará apoyo con las municipalidades y se solicitarán presupuestos extraordinarios al Ministerio de Educación para el mantenimiento y la recuperación. Sin embargo, esta respuesta reactiva plantea serias dudas. ¿Es esta la estrategia a largo plazo que Huánuco merece? ¿O es una solución parche que solo posterga el problema hasta la próxima temporada de lluvias?

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué el Gobierno Regional de Huánuco no implementó un plan de mantenimiento preventivo robusto antes del inicio de la temporada de lluvias, sabiendo que este es un fenómeno recurrente?
  • Más allá de las gestiones, ¿cuáles son los plazos concretos y los montos estimados para la rehabilitación de los 38 colegios afectados, y cómo se garantizará la continuidad educativa mientras tanto?
  • ¿Qué responsabilidades se asumirán por la evidente fragilidad de la infraestructura escolar, y qué medidas correctivas se tomarán para asegurar que las futuras edificaciones sean resistentes a los desastres naturales?
  • ¿Se ha iniciado alguna investigación para determinar si hubo negligencia en el mantenimiento de estas instituciones educativas, o si se aprobaron construcciones con deficiencias que las hicieron susceptibles a estos daños?

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