Presidente de Petroperú asume con grave denuncia de acoso y caso Odebrecht pendiente

La designación de Roger Arévalo Ramírez en la estatal petrolera reactiva un proceso por acoso sexual de 2019 y una investigación por el caso «Los árbitros de Odebrecht». ¿Son estas las credenciales que Petroperú necesita hoy?
Roger Arévalo Ramírez ha asumido la presidencia del directorio de Petroperú en un momento que la empresa estatal califica de crítico. Sin embargo, su llegada no ha estado exenta de un intenso escrutinio, pues reactiva el debate público sobre una denuncia por presunto acoso sexual interpuesta en su contra en 2019 y otras investigaciones fiscales que aún permanecen activas.
La sombra de una denuncia por acoso sexual
El expediente que persigue a Arévalo se remonta a septiembre de 2019, cuando una joven de 20 años presentó una denuncia en la comisaría de San Isidro. Según el parte policial, los hechos habrían ocurrido semanas antes en el entorno laboral, dentro de una oficina del distrito. El testimonio detalla que Arévalo, entonces de 74 años, habría realizado actos como abrazos, caricias en el rostro, tocamientos y besos en la mejilla sin consentimiento, una conducta que, según la denunciante, no fue aislada. Se menciona un incidente específico el 12 de septiembre, donde habría besado a la joven en el cuello. La denunciante afirmó no haber acudido antes a las autoridades debido al miedo y la ansiedad. El caso sigue en investigación en el Tercer Despacho de la Quinta Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Violencia contra la Mujer de Lima, con Arévalo figurando como investigado y el proceso pendiente.
Vínculos con Odebrecht y redes familiares
A la denuncia por acoso se suma otra investigación fiscal de alto perfil: el caso “Los árbitros de Odebrecht”. De acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público, Arévalo habría participado en esta presunta red en calidad de perito, elaborando informes que, se presume, favorecieron a la constructora brasileña en arbitrajes vinculados al megaproyecto Interoceánica Sur. Este no es el único nexo que genera controversia. Arévalo es tío de Hugo Chávez Arévalo, quien fue gerente de Petroperú durante la gestión de Pedro Castillo y también se encuentra investigado por presuntas irregularidades en la compra de biodiésel y supuestos pagos para acceder a su cargo.
¿Idoneidad en tiempos de crisis para Petroperú?
La trayectoria pública de Arévalo incluye cargos como viceministro de Minas durante el segundo gobierno de Alan García, asesor en el Ministerio de Energía y Minas y en el Congreso, además de presidir el Banco Minero del Perú. Sin embargo, su reciente nombramiento se da en un contexto de profunda fragilidad para Petroperú, una empresa que enfrenta serios problemas financieros y constantes cuestionamientos a su gestión. La designación de un funcionario con un historial de investigaciones pendientes, tanto por acoso sexual como por presuntos actos de corrupción, plantea serias interrogantes sobre los criterios de selección y la visión de gobernanza para una entidad estratégica del Estado.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué proceso de debida diligencia se aplicó para la designación de Roger Arévalo Ramírez, considerando las investigaciones fiscales activas en su contra?
- ¿Cómo se garantiza la transparencia y la ética en la alta dirección de Petroperú cuando su presidente tiene un proceso por acoso sexual pendiente en la fiscalía?
- ¿Se evaluó el impacto reputacional y de gobernanza que implica nombrar a un funcionario vinculado al caso «Los árbitros de Odebrecht» en una empresa estatal estratégica?
- ¿Cuáles son las medidas concretas que la Presidencia del Consejo de Ministros y el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (FONAFE) tomarán para exigir rendición de cuentas sobre estas graves acusaciones?
