Bomberos en Alerta Roja: flota inoperativa y brecha de S/ 4 mil millones exigen respuestas

El Comandante General Juan Carlos Morales expone la crítica situación del Cuerpo General de Bomberos, con un 60% de su flota inoperativa y una brecha presupuestal millonaria, mientras la respuesta estatal sigue siendo insuficiente.
La seguridad ciudadana en Perú se encuentra comprometida, expuesta por la alarmante realidad del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios. El comandante general, Juan Carlos Morales, ha revelado en RPP una brecha presupuestal de S/ 4 mil millones, equivalentes a 1 200 millones de dólares, necesarios para la renovación de equipos y unidades. Esta cifra desvela una crisis estructural que afecta a las 247 compañías a nivel nacional y pone en tela de juicio la capacidad de respuesta del Estado ante emergencias.
Una flota al borde del colapso
La situación vehicular es crítica: Morales advirtió que el 60% de la flota se encuentra inoperativa, y el restante 40% sufre averías constantes. Gran parte de estos vehículos son donaciones de Japón con el timón a la derecha, lo que genera problemas con la normativa vigente y reticencia entre los conductores. A esto se suma el uso de equipamiento de “segundo uso” proveniente de otros países, cuya vida útil ya ha caducado, pero que los bomberos se ven obligados a utilizar por la falta de recursos adecuados.
Equipamiento precario y gestión burocrática
La precariedad se extiende al equipamiento personal. Los bomberos utilizan uniformes, cascos y botas que datan de hace décadas, poniendo en riesgo su integridad en cada intervención. El comandante Morales ha expresado su frustración ante la inestabilidad política, señalando que los constantes cambios de ministros en las carteras de Economía y del Interior obligan a “comenzar de cero” las conversaciones y gestiones, impidiendo la consolidación de una política pública efectiva para el servicio de bomberos. “Es lamentable lo que nos pasa, yo creo que el Estado peruano debe tomar una política del servicio público de bomberos, porque así las únicas personas que tienen el riesgo es la ciudadanía”, sentenció Morales.
La ciudadanía financia el abandono
Frente a esta carencia crónica, el personal de bomberos se ve forzado a recurrir a la autogestión, organizando rifas trimestrales o anuales, e incluso destinando recursos económicos familiares para adquirir sus propios implementos de trabajo. Esta situación no es nueva; el brigadier general Alfonso Panizo ya había advertido previamente sobre la brecha de 1 200 millones de dólares necesaria solo para reemplazar equipos obsoletos, algunos con 30, 40 y hasta 50 años de antigüedad, no para expandir la institución. La dependencia de la iniciativa privada y el sacrificio personal de los bomberos para suplir una responsabilidad estatal es inaceptable.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué el Ministerio de Economía y el Ministerio del Interior no logran establecer una política pública sostenida para los bomberos, más allá de los cambios de gestión?
- ¿Qué medidas concretas se están implementando para revertir la inoperatividad del 60% de la flota vehicular y la obsolescencia del equipamiento, más allá de las donaciones de “segundo uso”?
- ¿Hasta cuándo se permitirá que los bomberos voluntarios dependan de rifas y recursos propios para operar, supliendo una obligación fundamental del Estado?
- ¿Cuál es el plan de acción a corto y mediano plazo para cubrir la brecha de S/ 4 mil millones, y quién asumirá la responsabilidad de su ejecución?
