La provincia de Huacaybamba enfrenta una crisis sin precedentes por lluvias

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Mientras Huacaybamba se desmorona por lluvias «históricas», la ayuda se estanca en trámites y una empresa de mantenimiento vial se declara «sin combustible». ¿Quién rinde cuentas?

La provincia de Huacaybamba, en Huánuco, se encuentra sumida en una crisis sin precedentes. Las intensas y continuas lluvias han provocado daños calificados como históricos en infraestructura pública, centros educativos, establecimientos de salud, canales de riego y la vital producción agrícola. Así lo ha confirmado Rafael Céspedes Gamarra, consejero regional por la provincia, quien subraya la gravedad de la situación que, según sus palabras, no tiene parangón en la historia local.

Vías intransitables, servicios colapsados

La incomunicación es una realidad palpable. El acceso principal que conecta Huacaybamba con Áncash y Lima presenta dos puntos críticos: uno con 250 metros de carretera bloqueada por un millón de metros cúbicos de material y otro en la conocida «Garganta del Diablo», cerca al puente Copuma, donde la plataforma vial ha cedido. La carretera hacia Canchabamba permanece intransitable desde hace dos semanas, y los distritos de Pinra y Cochabamba también enfrentan severas restricciones de tránsito.

Lo más alarmante es la situación de la empresa San Clemente, contratada por Provías Descentralizado para el mantenimiento de estas vías. La compañía ha admitido estar «desbordada» y, peor aún, «sin combustible» para operar su maquinaria debido al bloqueo de accesos desde Áncash. Esta declaración plantea serias interrogantes sobre la previsión y capacidad de respuesta de los entes encargados de la infraestructura vial.

Pinra: El epicentro del abandono

El distrito de Pinra emerge como uno de los más golpeados por la emergencia. Su capital, rodeada de quebradas, registra movimientos de tierra que amenazan directamente viviendas y centros educativos. La preocupación es tal que docentes han alertado a la Ugel Huacaybamba y a la Dirección Regional de Educación sobre la negativa a exponer la vida de estudiantes y profesores. Un maestro incluso sufrió un accidente al ser impactado por una roca, siendo su laptop el único amortiguador del golpe. Trasladado a un centro de salud en Áncash, se recupera lentamente.

Para agravar la ya crítica situación, Pinra, el distrito de mayor extensión en la provincia, se encuentra sin suministro eléctrico. La minicentral hidroeléctrica que abastecía a la zona ha sido dañada por las lluvias, sumiendo a la población en una oscuridad que profundiza la crisis.

La burocracia, un obstáculo más

En medio de este desolador panorama, la ayuda humanitaria del Gobierno Regional Huánuco se mantiene en compás de espera. Según el consejero Céspedes, la asistencia solo se entregará una vez que las municipalidades registren sus reportes en el sistema SINPAD. Además, se ha indicado que los gobiernos locales deben «agotar sus recursos propios» antes de solicitar el apoyo regional. Esta exigencia administrativa contrasta fuertemente con la urgencia de la situación en el terreno.

El consejero también ha solicitado a las municipalidades de Canchabamba, Cochabamba y Pinra que registren sus ocurrencias en el SINPAD para poder gestionar una declaratoria de emergencia. Actualmente, solo el distrito de Huacaybamba ha sido considerado, dejando a otros gravemente afectados en una especie de limbo burocrático, a pesar de la magnitud de los daños que enfrentan.

Lo que falta aclarar

  • ¿Cómo es posible que una empresa encargada del mantenimiento vial, como San Clemente, se declare «desbordada y sin combustible» en plena temporada de lluvias, cuando la prevención debería ser la norma? ¿Qué tipo de fiscalización se realiza a estos contratos?
  • ¿Por qué la ayuda humanitaria del Gobierno Regional Huánuco está condicionada a que los municipios «agoten sus recursos propios» y completen trámites en el SINPAD, mientras la población sufre y las vías están bloqueadas? ¿La burocracia tiene prioridad sobre la vida y la seguridad de los ciudadanos?
  • Si Pinra y otros distritos están tan gravemente afectados, ¿por qué la declaratoria de emergencia no es proactiva desde el gobierno regional, en lugar de esperar los reportes individuales de municipios posiblemente incomunicados y sobrepasados?
  • Más allá de la asistencia inmediata, ¿qué planes a mediano y largo plazo existen para reconstruir la infraestructura dañada y prevenir que estas «lluvias históricas» sigan dejando a Huacaybamba en la misma situación crítica cada temporada?

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