UNICEF advierte: La virtualidad educativa por crisis energética es un retroceso y exige priorizar escuelas

El organismo internacional cuestiona la decisión gubernamental de trasladar la educación a la virtualidad ante la emergencia en Camisea, recordando las fallas de la pandemia y la falta de preparación logística.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) alzó su voz el 9 de marzo en Lima, manifestando una profunda preocupación por la medida de derivar las actividades educativas a la modalidad virtual. Esta decisión, adoptada como respuesta a la crisis energética tras la emergencia en el ducto de Camisea, pone en grave riesgo el proceso formativo y el bienestar integral de miles de niñas, niños y adolescentes en el país. ¿Estamos condenando a nuestros estudiantes a repetir los errores del pasado?
La memoria selectiva de la pandemia
UNICEF ha sido enfático al recordar a las autoridades peruanas las duras lecciones que dejó la crisis sanitaria del COVID-19. El organismo subrayó que el Perú aún arrastra serias deficiencias en materia de conectividad y que una vasta porción de las familias y centros educativos carece de la preparación logística y pedagógica indispensable para una transición abrupta a la enseñanza remota. Según sus advertencias, la virtualidad ya ha demostrado ser perjudicial para el logro de aprendizajes básicos y la estabilidad emocional de los alumnos. ¿Cómo es posible que, con esta experiencia reciente, se insista en una solución que ya probó sus limitaciones?
Escuelas: ¿Servicios prescindibles?
Una de las demandas más contundentes de UNICEF es la urgente necesidad de elevar los centros educativos a la categoría de «servicios críticos», confiriéndoles la misma prioridad que a los hospitales dentro de los esquemas de racionamiento energético. La organización enfatizó que la presencialidad escolar va más allá de la mera transmisión de conocimientos; cumple roles esenciales de socialización, protección y cuidado que ninguna pantalla puede replicar. En este contexto, se exige diseñar respuestas diferenciadas que consideren la diversidad de las comunidades educativas, en lugar de aplicar una medida generalizada de virtualidad que ignora las realidades locales. ¿Por qué el Estado no reconoce el rol fundamental de las escuelas en la estructura social y de protección?
¿Dónde está el plan para la infancia?
Finalmente, el organismo internacional expresó su expectativa de que la contingencia energética se supere a la brevedad para no comprometer el desarrollo normal del año escolar presencial. UNICEF concluyó con un llamado directo al Ejecutivo para que la infancia sea el eje central de todas las acciones de prevención, asegurando que las medidas de emergencia no se traduzcan en un retroceso en los derechos educativos de los menores. Pero, ¿es suficiente una expresión de confianza o se necesita una estrategia clara y comunicada para proteger a nuestros estudiantes?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué acciones concretas y diferenciadas se han implementado para asegurar la conectividad y el soporte pedagógico de miles de estudiantes y docentes, dada la urgencia y las deficiencias ya conocidas?
- ¿Por qué el gobierno peruano no ha considerado la declaración de los centros educativos como “servicios críticos”, a la par de los hospitales, a pesar de la reiterada advertencia de UNICEF sobre su rol insustituible?
- ¿Existe un plan de contingencia que evite la virtualidad masiva en las zonas con mayor precariedad tecnológica y social, o la medida generalizada es la única respuesta que se ofrece?
- ¿Cómo garantizará el Ejecutivo que esta decisión de emergencia no genere un retroceso irreversible en los derechos educativos y el bienestar emocional de los niños y adolescentes más vulnerables del país?
