San Buenaventura: aislamiento persistente y la deuda de las autoridades regionales

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Desde el 5 de marzo, el distrito de San Buenaventura, en Huánuco, enfrenta el corte total de su principal vía. La recurrencia de deslizamientos expone la falta de previsión y la urgente necesidad de una intervención estatal efectiva.

El distrito de San Buenaventura, ubicado en la región de Huánuco, se encuentra nuevamente aislado desde el jueves 5 de marzo, cuando una serie de deslizamientos de roca y lodo interrumpieron completamente la carretera que conecta Santa Eulalia con la capital distrital. Esta situación, denunciada por Ludin Tarazona, un residente local, no solo afecta la movilidad de sus habitantes, sino que también pone en evidencia la aparente inacción de las autoridades regionales frente a una problemática que se repite con cada temporada de lluvias.

Una conexión vital bloqueada

La vía en cuestión, que se extiende por 38 kilómetros, es el único acceso terrestre para los pobladores de San Buenaventura. Las intensas precipitaciones en la zona han provocado el desprendimiento de material, afectando particularmente un tramo de 10 kilómetros entre Puente Amapola y el centro poblado de San Buenaventura. La interrupción total del tránsito vehicular condena a los residentes a la incomunicación, impidiendo su traslado tanto dentro del distrito como hacia la capital provincial, situada a unos 50 kilómetros.

Riesgo diarios ante la falta de alternativas

Frente a la ausencia de una vía transitable, los habitantes se ven forzados a recurrir a medios de transporte precarios y peligrosos, como caballos, burros y mulas. Esta arriesgada travesía se realiza sobre una plataforma vial que presenta resquebrajamientos, con el riesgo latente de caída de grandes rocas y la presencia de abundante lodo, factores que elevan significativamente la probabilidad de accidentes y ponen en peligro la vida de quienes buscan movilizarse.

El silencio ante el clamor ciudadano

Ludin Tarazona, en representación de la comunidad, ha emitido un llamado urgente a las autoridades regionales, exigiendo una intervención inmediata para restablecer la transitabilidad y evitar un mayor deterioro de la situación. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha hecho pública ninguna respuesta concreta ni se ha evidenciado el despliegue de maquinaria o personal para atender la emergencia. ¿Acaso la vida y la conectividad de San Buenaventura no son una prioridad para la gestión regional?

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué acciones específicas ha implementado el Gobierno Regional de Huánuco desde el 5 de marzo para atender la emergencia en San Buenaventura?
  • ¿Existe un plan de contingencia o un presupuesto asignado para el mantenimiento preventivo de esta carretera, conocida por su vulnerabilidad ante las lluvias?
  • ¿Cuál es el cronograma estimado para la rehabilitación total del tramo afectado y qué medidas se tomarán para garantizar la seguridad de los transeúntes a largo plazo?
  • ¿Por qué el llamado urgente de los vecinos, a través de Ludin Tarazona, parece no haber generado una respuesta visible y efectiva por parte de las autoridades competentes?

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