La CIA y el asesinato de Jamenei
Una revelación de The New York Times expone cómo la inteligencia estadounidense facilitó la eliminación del líder supremo iraní, abriendo un debate sobre la ética y las consecuencias de la ‘nueva’ CIA.
La agencia de inteligencia más poderosa del mundo, la CIA, habría jugado un rol determinante en el asesinato del ayatola Alí Jamenei, líder supremo de Irán. Una investigación de The New York Times detalla cómo información de última hora, obtenida por la inteligencia estadounidense, fue crucial para que Israel ejecutara el ataque que terminó con la vida de Jamenei y otros altos funcionarios. Esta operación no solo redefine los límites de la cooperación entre Washington y Tel Aviv, sino que también plantea serias interrogantes sobre la capacidad de contrainteligencia iraní y la dirección estratégica de la CIA bajo la administración de Donald Trump.
La vigilancia prolongada y el «golpe de alta fidelidad»
Durante meses, la Agencia Central de Inteligencia mantuvo un seguimiento exhaustivo de los movimientos del ayatola Jamenei, mapeando sus rutinas, viajes y ubicaciones habituales en Teherán. Este monitoreo constante, según el NYT, culminó en la obtención de «información de alta fidelidad» que permitió a la agencia predecir su presencia en una reunión clave. La CIA descubrió que en la mañana del sábado, Jamenei asistiría a un encuentro de altos funcionarios iraníes en el complejo residencial donde habitaba, un dato que alteró los planes iniciales de ataque y precipitó la operación.
Operación coordinada: Furia Épica y Rugido de León
Alertados por la CIA, tanto Washington como Israel coordinaron el ataque. La operación israelí, denominada «Rugido de León», comenzó a las 6:00 de la mañana en Israel (04:00 GMT), con el despegue de aviones de combate. Los misiles impactaron el complejo de Jamenei alrededor de las 9:40 horas en Teherán (6:10 GMT), alcanzando edificios donde se encontraban tanto el líder supremo como numerosos jerarcas del régimen. El analista Andrés Gómez de la Torre señaló que la operación estadounidense, «Furia Épica», se enfocó en infraestructura militar, mientras Israel se concentró en «blancos de alto valor», es decir, las estructuras jerárquicas humanas, evidenciando una clara división de competencias.
La «nueva» CIA: más intrusiva, menos burocrática
El papel de la CIA en este evento, según Gómez de la Torre, marca un giro doctrinal bajo la dirección de John Ratcliffe, quien había prometido convertir la agencia en una entidad «mucho más intrusiva, más clandestina, más encubierta, más proactiva y menos burocrática». Esta orientación, impulsada por el gobierno de Donald Trump, explicaría la cercanía de Ratcliffe con el presidente en operaciones sensibles. La combinación de fuentes humanas y medios tecnológicos avanzados, como inteligencia de señales e imágenes, fue clave para obtener la información «muy precisa y oportuna» que permitió la acción.
¿Penetración en la contrainteligencia iraní?
La efectividad de la operación sugiere una posible vulnerabilidad en las estructuras de seguridad e inteligencia de la República Islámica de Irán. Gómez de la Torre consideró «posible» que estas estructuras hayan sido penetradas, facilitando el acceso a información crítica. Sin embargo, el experto evitó calificarlo como una negligencia, recordando que «el juego de inteligencia y contrainteligencia es altamente competitivo» y la seguridad absoluta no existe. La histórica cooperación entre las agencias de inteligencia de Estados Unidos e Israel habría sido un factor determinante en esta capacidad de penetración.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué implicaciones tiene para el derecho internacional y la soberanía de los Estados la facilitación de un asesinato de alto perfil por parte de una agencia de inteligencia extranjera?
- ¿Cómo se concilia la supuesta «guerra de 12 días entre Israel e Irán de junio del 2025» —mencionada como un evento previo que permitió a la CIA aprender sobre Jamenei— con la ejecución de este asesinato, que el mismo reporte sitúa como un hecho ya consumado? ¿Estamos ante una grave imprecisión temporal o una omisión de contexto?
- ¿Qué medidas de rendición de cuentas existen para una CIA que, según se afirma, opera de manera «más intrusiva y proactiva», y quién fiscaliza la legalidad y ética de sus métodos en operaciones de esta magnitud?
- Más allá de la especulación sobre una posible «penetración», ¿qué explicación oficial ha ofrecido la contrainteligencia iraní sobre la vulnerabilidad que permitió la eliminación de su líder supremo y otros jerarcas?

Un simpatizante de Hezbolá porta un retrato del difunto Líder Supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei, y la bandera iraní durante una concentración en Beirut, Líbano, el 1 de marzo de 2026. (EFE/EPA/WAEL HAMZEH).

El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke, el USS Spruance (DDG 111), dispara misiles de ataque terrestre Tomahawk en apoyo de la Operación Furia Épica contra Irán. (CENTCOM) / AFP).
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Una imagen de video publicada por el ejército de Israel el 1 de marzo de 2026 muestra ataques a gran escala contra «la sede del régimen terrorista iraní» en Teherán, Irán. (AFP).

El presidente estadounidense Donald Trump el 3 de enero de 2026 junto al director de la CIA, John Ratcliffe, viendo una transmisión remota de la misión militar estadounidense para capturar a Nicolás Maduro. (AFP).
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