Giro inesperado: Delcy Rodríguez pide a trump, su ‘amigo’, cese de bloqueo a Venezuela
La «presidenta encargada» venezolana sorprendió al mundo al referirse a Donald Trump con un trato amistoso, mientras exigía el fin de las sanciones. Un cambio de discurso que levanta más preguntas que respuestas.
En un giro retórico que desafía años de confrontación, Delcy Rodríguez, «presidenta encargada» de Venezuela, se dirigió este jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como «socio y amigo», instándole a levantar el «bloqueo» y las sanciones contra su país. La declaración, hecha en un acto con jóvenes chavistas en el Teatro Teresa Carreño y transmitida por VTV, llega apenas un mes después de que Caracas denunciara una supuesta «agresión militar» estadounidense, generando un contraste chocante que exige explicaciones.
De la agresión al «nuevo amigo»: Un cambio radical
La sorprendente apelación a Trump como «amigo» y «socio» por parte de Rodríguez se produce tras celebrar que el propio mandatario estadounidense utilizara términos similares para referirse a Venezuela en su reciente discurso del Estado de la Unión. Este repentino acercamiento contrasta drásticamente con la narrativa oficialista venezolana, que el 3 de enero de este año acusaba a Estados Unidos de una «agresión militar por parte de una potencia nuclear» que, según Rodríguez, «capturó ese día a Maduro». Una afirmación que, según el propio texto fuente, se refiere a la detención en EE.UU. de Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario, y su esposa Cilia Flores.
¿Bloqueo o negocio? El petróleo como moneda de cambio
La exigencia de Rodríguez de «cesar ya a las sanciones y cese al bloqueo» se da en un contexto de renovadas transacciones comerciales. Trump, en su discurso, destacó la llegada de 80 millones de barriles de crudo provenientes de Venezuela, enfatizando el aumento de la producción petrolera estadounidense en más de 600.000 barriles diarios. Este flujo de crudo, junto con el anuncio de Rodríguez el 27 de enero sobre un «desbloqueo de activos» en EE.UU. para la compra de equipos hospitalarios, plantea serias interrogantes sobre la verdadera naturaleza del «bloqueo» y la «nueva agenda de cooperación» que se estaría gestando.
La amistad repentina: ¿Una estrategia de conveniencia?
Rodríguez insistió en que Venezuela «nunca ha sido país enemigo» de Estados Unidos y que siempre ha mantenido una política de amistad y cooperación. Esta declaración ignora décadas de encendida retórica antiimperialista y confrontación diplomática por parte del chavismo. Desde enero, las relaciones diplomáticas se han «restablecido» y empresas estadounidenses buscan reactivar las conexiones comerciales, un panorama que sugiere una reconfiguración de prioridades impulsada por intereses económicos más que por un cambio ideológico genuino.
Lo que falta aclarar
- Si el gobierno de Venezuela denunció una «agresión militar» por parte de EE.UU. el 3 de enero, ¿cómo se reconcilia esta acusación con la declaración de «socio y amigo» dirigida al presidente Trump un mes después?
- ¿Cuál es el alcance real del «desbloqueo de activos» anunciado el 27 de enero, y por qué se mantiene la exigencia de un cese total del «bloqueo» si ya hay transacciones comerciales y diplomáticas en marcha, incluyendo la exportación de 80 millones de barriles de crudo a EE.UU.?
- Dada la retórica histórica del chavismo contra el «imperio», ¿en qué se basa la afirmación de Delcy Rodríguez de que Venezuela «nunca ha sido país enemigo» de Estados Unidos?
- Rodríguez mencionó una «agresión militar» que «capturó ese día a Maduro» el 3 de enero; sin embargo, el texto indica que el detenido en Estados Unidos fue Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario, junto a Cilia Flores. ¿A quién se refería exactamente la «presidenta encargada» en su denuncia y por qué la ambigüedad?
