Fiscalía investiga a periodista Marisel Linares por presunto encubrimiento en caso de la deportista Lizeth Marzano

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La investigación por la muerte de la deportista Lizeth Marzano suma un nuevo nombre y un nuevo nivel de controversia. El Ministerio Público decidió incluir a la periodista Marisel Linares como investigada por el presunto delito de encubrimiento personal, en el marco del proceso que enfrenta su hijastro, Adrián Alonso Villar Chirinos, acusado de homicidio culposo, omisión de auxilio y abandono de la escena tras un atropello ocurrido el 17 de febrero en San Isidro.

La decisión fiscal se produce luego de que Linares presentara un escrito en el que afirma ser propietaria del vehículo involucrado en el accidente. Según la hipótesis preliminar, el automóvil habría sido utilizado por Villar Chirinos al momento de embestir a Marzano. Para la Fiscalía, este documento no es un detalle menor: forma parte de un conjunto de elementos que podrían configurar una maniobra orientada a entorpecer la acción de la justicia.

A ello se suman imágenes de cámaras de seguridad de la Municipalidad de San Isidro que, de acuerdo con la investigación, mostrarían la posible intervención de terceros con el objetivo de sustraer al joven de las responsabilidades penales que le corresponden. En ese contexto, la inclusión de Linares como investigada abre interrogantes sobre el rol que habría desempeñado en las horas posteriores al siniestro.

Un caso marcado por omisiones

Adrián Villar, de 21 años, no solo enfrenta cargos por la muerte de Marzano, sino también por no haber auxiliado a la víctima y por abandonar el lugar del accidente. Estos delitos, que trascienden la imprudencia al volante, plantean un escenario agravado por la conducta posterior al atropello.

En paralelo, el Poder Judicial dictó impedimento de salida del país contra el joven, mientras continúan las diligencias para esclarecer responsabilidades.

Sin embargo, más allá del proceso penal en curso, el caso deja en evidencia un patrón preocupante: la tendencia a diluir responsabilidades cuando los involucrados pertenecen a entornos con visibilidad pública o redes de influencia. La eventual participación de familiares o personas cercanas en presuntos actos de encubrimiento no solo complica el expediente judicial, sino que erosiona la confianza ciudadana en la igualdad ante la ley.

Comunicados ambiguos y silencios reveladores

Antes de ser incorporada formalmente a la investigación, Linares difundió un comunicado en el que señalaba que el vehículo figuraba a su nombre, aunque —según afirmó— ya no le pertenecía desde septiembre del año pasado. También aseguró que la persona que conducía el auto asumiría el proceso correspondiente. No obstante, evitó mencionar expresamente a su hijastro como involucrado.

Esa omisión, sumada a las imágenes difundidas que la muestran junto a Villar aproximadamente cuatro horas después del accidente, alrededor de las 3:00 a. m., ha generado cuestionamientos sobre su actuación tras conocerse el hecho. En el registro audiovisual también aparece un hombre que sería su actual pareja y padre del investigado.

Más allá del impacto mediático

El fallecimiento de Lizeth Marzano no es solo un caso policial: es la historia de una joven deportista cuya vida se truncó en circunstancias que hoy son materia de investigación. La discusión pública no debería centrarse únicamente en la exposición mediática de los involucrados, sino en determinar si existió un intento deliberado de obstaculizar la justicia.

La inclusión de una periodista en una pesquisa por presunto encubrimiento coloca el foco sobre la responsabilidad ética y legal de quienes, desde espacios de opinión o información, están llamados a promover transparencia y rendición de cuentas.

La Fiscalía tendrá ahora la tarea de determinar si los hechos configuran un delito o si se trata de interpretaciones apresuradas. Pero el caso ya deja una lección incómoda: cuando la justicia toca a círculos cercanos al poder mediático, la línea entre defensa personal y encubrimiento puede volverse peligrosamente delgada.

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