Collique: Doble crimen juvenil en Comas desnuda la inacción frente a la violencia
Dos jóvenes de 21 años murieron en un choque sangriento en Comas. La tragedia, recurrente, expone la crítica ausencia de una estrategia de seguridad que proteja a los vecinos.
La noche del último domingo, la segunda zona de Collique, en Comas, se tiñó de sangre una vez más. Un violento enfrentamiento en el jirón Huascarán cobró la vida de Abdul Rodríguez Hilario y Brando Llana Vélez, ambos de tan solo 21 años, y dejó a un tercero en estado crítico. Este trágico suceso, lejos de ser un hecho aislado, subraya la persistente y alarmante fragilidad de la seguridad ciudadana en el distrito, mientras los responsables de esta escalada de violencia continúan sin ser plenamente identificados.
La noche de la tragedia: un escenario conocido
Según el testimonio de vecinos, la gresca involucró a cerca de 15 sujetos, presuntamente provenientes de distintas zonas del sector, quienes desataron el caos. El enfrentamiento culminó cuando uno de ellos abrió fuego, dejando a las víctimas tendidas. Los tres jóvenes fueron trasladados de emergencia al Hospital Nacional Sergio E. Bernales, donde se confirmó el deceso de Rodríguez Hilario y Llana Vélez, mientras Smith Alejandro Sáenz, también de 21 años, lucha por su vida con pronóstico reservado.
Indicios y la sombra de la impunidad
Peritos de Criminalística de la Policía Nacional del Perú (PNP) se hicieron presentes en el jirón Huascarán para recabar casquillos de bala y otras evidencias cruciales. La investigación, según fuentes policiales, buscará determinar si el móvil de este doble crimen responde a un presunto ajuste de cuentas o a una disputa territorial entre grupos juveniles. Sin embargo, ¿qué tan efectivas han sido estas diligencias en el pasado para desarticular estas redes de violencia que operan a plena luz del día, o en este caso, a plena noche?
Vecinos en el abandono: un clamor ignorado
Los residentes de Collique no solo lamentan las pérdidas, sino que expresan un profundo hartazgo. Denuncian que el jirón Huascarán se ha convertido en un punto recurrente de enfrentamientos y asaltos perpetrados por delincuentes juveniles. El pedido es claro y urgente: mayor patrullaje preventivo de la PNP y el Serenazgo distrital. «Necesitamos seguridad antes de que otra vida se pierda», manifestó un morador. ¿Acaso las autoridades esperan más muertes para reaccionar con la contundencia que la situación exige?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué acciones concretas se implementarán para desarticular los grupos violentos que, según los vecinos, operan impunemente en la segunda zona de Collique?
- ¿Por qué las reiteradas denuncias de los residentes sobre la falta de seguridad en el jirón Huascarán no han derivado en un plan de contingencia efectivo por parte de la PNP y el Serenazgo?
- ¿Existe un seguimiento real a las investigaciones de crímenes anteriores en la zona que permitan evitar la recurrencia de estos hechos de sangre?
- ¿Qué garantías puede ofrecer la Municipalidad de Comas y la PNP a los ciudadanos de Collique para asegurar que no se repitan tragedias como la del último domingo?
