EsSalud activa Alerta Amarilla a nivel nacional por lluvias intensas
La institución activa un protocolo de emergencia en todo el país, pero el contexto de un plan a largo plazo y las emergencias ya en curso generan serias interrogantes sobre la verdadera anticipación de la entidad.
El Seguro Social de Salud (EsSalud) ha dispuesto la declaratoria de Alerta Amarilla en todos sus establecimientos a nivel nacional, con el objetivo de asegurar la atención médica durante la temporada de lluvias intensas. Sin embargo, esta medida, enmarcada en un «Plan de Lluvias 2025–2027» y anunciada cuando las emergencias ya son una realidad palpable en diversas regiones, suscita interrogantes fundamentales sobre la capacidad de anticipación y la efectividad de la gestión institucional.
Un plan a futuro, una emergencia presente
La decisión de EsSalud se sustenta en su «Plan de Lluvias 2025–2027», un horizonte temporal que contrasta con la urgencia de la situación actual. ¿Cómo se articula una planificación a mediano plazo con la necesidad de respuesta inmediata ante eventos climatológicos que ya están generando daños y emergencias? La activación de la alerta en este preciso momento, y no preventivamente antes del inicio de la temporada crítica, sugiere una acción más reactiva que proactiva, a pesar de la existencia de un plan con visión a futuro.
Operatividad y abastecimiento bajo cuestionamiento
La alerta obliga a las redes asistenciales a mantener la operatividad total de áreas críticas como UCI, Emergencia, centros quirúrgicos y obstétricos, bancos de sangre y hospitalización. Asimismo, se han organizado turnos especiales, retenes y brigadas. La Gerencia Central de Operaciones también ha «verificado» el abastecimiento estratégico de medicamentos, insumos, combustible y reservas de agua segura. ¿Implica esto que, sin la alerta, la operatividad de estas áreas vitales o el stock de recursos esenciales no estaban garantizados al 100%? La «verificación» de abastecimiento, ¿no debería ser una tarea permanente y no ligada a una declaratoria de emergencia?
Prioridades declaradas, resultados esperados
El presidente ejecutivo de EsSalud, Segundo Acho Mego, ha subrayado que la prioridad es evitar la interrupción de la atención, especialmente en las regiones de mayor riesgo. La Oficina de Defensa Nacional de la entidad coordina con el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) para monitorear afectaciones y activar protocolos. Pero, ¿cómo se materializa esta «prioridad» en acciones concretas que vayan más allá de lo esperable en una institución de salud? La coordinación con el COEN, ¿se traduce en recursos adicionales o en una agilización de la respuesta que ya debería estar activa?
Lo que falta aclarar
- Si EsSalud cuenta con un «Plan de Lluvias 2025–2027», ¿por qué la Alerta Amarilla se declara en 2024, en medio de un contexto de lluvias intensas que ya han generado emergencias y daños? ¿Qué falló en la ejecución preventiva de dicho plan para el presente año?
- ¿Qué acciones concretas y recursos adicionales —más allá de «mantener la operatividad» o «verificar el abastecimiento»— se movilizan con esta Alerta Amarilla que no estuvieran ya contemplados como parte de una preparación ordinaria para la temporada de lluvias?
- ¿Cuál era el estado real de la operatividad de las áreas críticas y el nivel de abastecimiento de insumos estratégicos antes de esta declaratoria de alerta? ¿Se garantiza que no existían deficiencias previas que ahora se buscan subsanar bajo la presión de la emergencia?
- Considerando que la alerta se produce «en un contexto de lluvias intensas en diversas regiones del país, que han generado emergencias y daños», ¿no es esta una respuesta reactiva y tardía en lugar de una anticipación efectiva que EsSalud dice buscar?
