Crisis laboral en Konecta Piura: Más de 20 trabajadores colapsaron por golpe de calor

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Un apagón de más de 36 horas en Piura desnudó las precarias condiciones laborales en el call center Konecta, donde decenas de jóvenes sufrieron golpes de calor.

La ciudad de Piura, asfixiada por un prolongado apagón, fue escenario de una dramática emergencia laboral en el call center Konecta, ubicado en Plaza del Sol. Más de 20 jóvenes trabajadores colapsaron por síntomas de golpe de calor, mientras al menos 500 empleados continuaban sus labores en un ambiente cerrado, desprovisto de aire acondicionado tras la interrupción del suministro eléctrico.

La cuestionable gestión de la emergencia

Según testimonios de los propios afectados, la empresa Konecta habría optado por mantener operativas las computadoras mediante un generador eléctrico, priorizando la continuidad del servicio frente a la climatización del espacio. Esta decisión, en medio de temperaturas extremas, provocó mareos, debilidad y desmayos masivos, forzando la intervención de la Policía Nacional, la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía de Prevención del Delito, que llegaron para constatar la grave situación.

Clausura y responsabilidades en el aire

Tras la difusión de imágenes que evidenciaban la magnitud del incidente, el Ministerio Público de Piura, en conjunto con Fiscalización de la Municipalidad Provincial, procedió a la clausura temporal del local. Las autoridades confirmaron que las condiciones de seguridad y salubridad eran inadecuadas para la operación de un centro con cientos de empleados en plena crisis energética y climática. Konecta, por su parte, reconoció los malestares, pero atribuyó la emergencia a la falla general de energía, asegurando haber activado protocolos de seguridad. No obstante, la sanción municipal se mantiene a la espera de determinar responsabilidades por la presunta exposición a riesgos térmicos extremos.

Piura al límite: Un sistema eléctrico deficiente

El suceso en Konecta no es un hecho aislado, sino un crudo reflejo de la vulnerabilidad de Piura ante una infraestructura eléctrica deficiente. La ciudad soportó más de 36 horas sin luz debido a una avería en el transformador principal de la Subestación Piura Centro, operada por Enosa. Este prolongado apagón no solo afectó el comercio y el abastecimiento de agua, sino que expuso la fragilidad de grandes centros de trabajo frente a eventos climáticos extremos y la falta de planes de contingencia adecuados.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué, según los trabajadores, se priorizó el funcionamiento de las computadoras sobre el aire acondicionado, exponiendo a más de 500 personas a un riesgo evidente de golpe de calor?
  • ¿Cuáles son los protocolos de seguridad de Konecta para emergencias climáticas y cortes de energía, y por qué no garantizaron el bienestar del personal, llevando a la clausura del local?
  • ¿Qué medidas concretas tomará la Fiscalía para determinar si hubo una violación de los protocolos básicos de bienestar humano, más allá de la productividad operativa?
  • ¿Qué responsabilidad tiene Enosa en la prolongada interrupción del servicio eléctrico que desencadenó esta emergencia, y qué acciones se exigen para evitar futuras crisis que pongan en riesgo la salud pública?

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