Censura a Jerí: Congreso abre debate clave entre denuncias y el reloj electoral

image-31-1.jpg

El Parlamento admitió a debate la primera moción de censura contra el presidente encargado, José Jerí, en medio de graves acusaciones y a pocas semanas de las elecciones generales de abril.

El Pleno del Congreso ha dado luz verde a la admisión a debate de la primera moción de censura contra el presidente encargado, José Jerí, con una votación de 71 a favor, 18 en contra y 4 abstenciones. Este paso formal abre un nuevo capítulo de incertidumbre política en la Casa de Pizarro, apenas semanas antes de unas cruciales elecciones generales, planteando serias interrogantes sobre la estabilidad y la gobernabilidad del país.

Acusaciones bajo la lupa

La congresista Ruth Luque, del Bloque Democrático Popular, fue la encargada de sustentar la moción, delineando un panorama alarmante de presunto tráfico de influencias y reuniones clandestinas en el entorno presidencial. Luque enfatizó que estas revelaciones, que incluyen contratos irregulares y vuelos oficiales cuestionados, comprometen la dignidad del cargo y calificó la situación como «absolutamente irregular e incompatible con la Presidencia». La ciudadanía exige claridad y una profunda investigación ante la gravedad de estas imputaciones.

Agenda cerrada y la «prioridad» legislativa

Bajo la dirección del presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, la sesión se llevó a cabo con una agenda estrictamente cerrada en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión, enfocada únicamente en las mociones de censura. Rospigliosi fue tajante al descartar cualquier debate sobre la vacancia presidencial en esta jornada, posponiendo su evaluación hasta marzo, en la próxima legislatura ordinaria. ¿Por qué esta distinción temporal tan marcada? La decisión levanta serios cuestionamientos sobre la agilidad y la verdadera voluntad política para abordar la crisis de manera integral.

La ausencia presidencial y el llamado a la «responsabilidad»

El presidente Jerí, por su parte, optó por no presentarse ante el hemiciclo para su defensa, argumentando que el procedimiento de censura no exige constitucionalmente su presencia. Desde fuera del Congreso, exhortó al Parlamento a actuar con «responsabilidad» y evitar una mayor inestabilidad, justo cuando el país se prepara para las elecciones de abril. Sin embargo, ¿puede invocarse la responsabilidad mientras persisten acusaciones tan graves sin una respuesta directa ante el órgano legislativo que busca su remoción?

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué medidas concretas se tomarán para investigar los «indicios razonables de presunto tráfico de influencias y reuniones clandestinas» mencionados por la congresista Luque, más allá del debate parlamentario?
  • ¿Por qué se prioriza la moción de censura y se posterga la vacancia hasta marzo, si ambas figuras abordan la permanencia del presidente y la gravedad de las acusaciones es la misma?
  • ¿Cómo concilia el presidente Jerí su llamado a la «responsabilidad» del Congreso con su decisión de no presentarse a defenderse ante el Pleno, dejando las acusaciones sin una refutación directa?
  • Ante la posibilidad de un nuevo presidente en semanas, ¿qué garantías se ofrecen a la ciudadanía para asegurar la estabilidad democrática y la transparencia del proceso electoral ya en curso?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *