Miraflores vs. Intercorp: Clausuras masivas en medio de un millonario pulso contractual
La Municipalidad de Miraflores clausuró 13 locales de Intercorp por supuestas fallas de seguridad, mientras el holding denuncia una persecución vinculada a una millonaria controversia por el Complejo Manuel Bonilla.
La Municipalidad de Miraflores ejecutó, el 12 de febrero, la clausura temporal de al menos 13 negocios pertenecientes al grupo empresarial Intercorp, justificando la medida en graves deficiencias de seguridad. Sin embargo, esta acción ha desatado una fuerte controversia, con Intercorp denunciando una supuesta persecución sin sustento técnico ni jurídico, y vinculando directamente los operativos a una compleja disputa contractual por el Complejo Deportivo Niño Héroe Manuel Bonilla. La cronología de los hechos y las versiones contrapuestas levantan serias interrogantes sobre la verdadera motivación detrás de estas intervenciones.
Operativos municipales: ¿seguridad o presión?
Los cierres afectaron a diversas empresas del conglomerado, incluyendo el Cineplanet Alcázar, clausurado en plena Fiesta del Cine, así como supermercados como Plaza Vea y Vivanda, bancos como Interbank, restaurantes como Bembos y tiendas por departamentos como Oeschsle. La municipalidad, por su parte, informó que en febrero realizó más de 250 intervenciones, de las cuales 39 correspondieron a negocios de Intercorp, resultando en 13 clausuras. Las deficiencias detectadas, según la comuna, incluyeron problemas en corredores de evacuación, alteraciones en planes de seguridad, falta de mantenimiento de soportes para aires acondicionados y la presencia de siete balones de gas no declarados en un local de comida rápida. Pero, ¿es mera coincidencia que estas acciones focalizadas ocurran precisamente en medio de una disputa contractual millonaria?
Intercorp alza la voz: “Sin sustento técnico ni jurídico”
El 13 de febrero, Intercorp emitió un comunicado tajante, calificando las clausuras de sus 15 locales (según su conteo) como carentes de sustento técnico y jurídico. El holding empresarial afirmó que todos sus establecimientos cuentan con los permisos y certificados reglamentarios. De forma contundente, el grupo vinculó las acciones municipales a una “controversia contractual” por el convenio de colaboración social del Complejo Deportivo Manuel Bonilla, celebrado con un consorcio liderado por Urbi Propiedades. Intercorp cuestiona la rapidez y la focalización de las fiscalizaciones, instando a la autoridad edil a restaurar sus licencias. La municipalidad niega cualquier retaliación, pero la vehemencia de Intercorp al vincular ambos casos exige una transparencia absoluta.
La sombra del Complejo Deportivo Manuel Bonilla
El punto de fricción central parece ser el Complejo Deportivo Manuel Bonilla. Intercorp sostiene haber destinado S/21.600.000 a la obra, incluyendo desembolsos a un fideicomiso cuya beneficiaria es la propia municipalidad. Sin embargo, la comuna miraflorina afirmó que el convenio, firmado en julio de 2021, “concluyó el 23 de septiembre de 2023”, tras el cierre del proyecto en el banco de inversiones. Esta discrepancia crucial sobre el estado de la inversión y la vigencia del acuerdo es el epicentro de un enfrentamiento que ha escalado hasta la amenaza de acciones legales por parte de Intercorp. La empresa envió una carta notarial al regidor Renato Otiniano Buquich, cuestionando una nueva convocatoria impulsada por la comuna y advirtiendo sobre posibles demandas si el proceso no se detiene. La municipalidad, por su parte, se escuda en criterios técnicos y en la necesidad de “salvaguardar la integridad y seguridad”, invocando tragedias previas como la del Real Plaza Trujillo para justificar su accionar.
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo pueden existir versiones tan radicalmente opuestas sobre la vigencia del convenio del Complejo Manuel Bonilla y la inversión de S/21.600.000? ¿Qué documentación oficial respalda cada una de estas afirmaciones?
- Si la municipalidad realizó más de 250 intervenciones en febrero, ¿por qué la mayoría de las clausuras (13 de 39 inspeccionadas) recayeron en Intercorp, precisamente en el contexto de una disputa contractual millonaria? ¿Es creíble la afirmación de inspecciones “aleatorias”?
- Intercorp insiste en que sus locales cumplen con todas las normativas. La municipalidad, en cambio, señala graves deficiencias y que solo dos establecimientos iniciaron trámites para subsanar observaciones. ¿Cuál es la verdad sobre el estado real de los certificados ITSE y las medidas de seguridad de los locales clausurados?
- Ante la amenaza de acciones legales por parte de Intercorp, ¿cuál será la estrategia de defensa de la Municipalidad de Miraflores y qué medidas tomará respecto a la “nueva convocatoria” para el proyecto del Complejo Manuel Bonilla?

