ONPE y el sorteo de la cédula 2026

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La Oficina Nacional de Procesos Electorales oficializó el orden de los 38 partidos para las elecciones de 2026, pero el proceso estuvo marcado por el rechazo de varias agrupaciones que denuncian falta de claridad y supuestos ‘indicios de fraude’.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) llevó a cabo el sorteo que definió el orden de las 38 organizaciones políticas en la cédula de sufragio para las Elecciones Generales de 2026, un paso crucial que, sin embargo, no logró apaciguar las tensiones. Si bien la Alianza Electoral Venceremos obtuvo la codiciada primera posición, y el Partido Morado la última, el procedimiento concluyó con un fuerte rechazo de varias agrupaciones, que se negaron a firmar el acta oficial, señalando graves vacíos en la metodología.

La “ventaja” de la posición: ¿Meritocracia o azar?

Expertos como el politólogo Fernando Tuesta han reiterado que la ubicación en la cédula, especialmente el primer o último puesto, puede generar un “voto por arrastre visual” en un escenario de alta fragmentación y electores desinformados. En este sorteo, la Alianza Electoral Venceremos se llevó el número uno, seguida por el Partido Patriótico del Perú (2) y el Partido Cívico Obras (3), y con el Partido Morado en la posición 38. ¿Es este un factor menor o una ventaja injusta que la ONPE no gestiona adecuadamente en un sistema electoral tan atomizado?

El eco de la protesta: ¿Indicios de fraude?

La controversia escaló cuando agrupaciones como Renovación Popular, Perú Federal y Salvemos al Perú se negaron a validar el proceso, rechazando firmar el acta. Su principal argumento: el orden debería reajustarse si algún partido se retira de la contienda antes del 12 de abril de 2026. La congresista Norma Yarrow, presente en el sorteo, también se sumó a la negativa, en medio de un tenso intercambio verbal donde se escucharon acusaciones de “indicios de fraude”. ¿Qué garantías ofrece la ONPE frente a estas serias objeciones que minan la confianza en el proceso?

Un proceso con fisuras desde el inicio

Mientras se definía que Frepap (4), Partido Demócrata Verde (5), Partido del Buen Gobierno (6), Perú Acción (7) y PRIN (8) ocuparían las siguientes ubicaciones, la atención se desvió hacia la opacidad percibida por los partidos disconformes. La ONPE, como garante de la transparencia electoral, no puede permitirse que un sorteo tan fundamental concluya con la sombra de la desconfianza. ¿Basta con un sorteo público si las reglas de juego son cuestionadas por actores clave?

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué la ONPE no contempla un mecanismo de reajuste en la cédula si las agrupaciones políticas se retiran de la contienda, tal como lo exigen varios partidos?
  • ¿Qué medidas concretas tomará la ONPE para disipar las acusaciones de “indicios de fraude” vertidas durante el sorteo, y asegurar la plena transparencia del proceso?
  • ¿Cómo planea la ONPE mitigar la “ventaja” de la posición en la cédula, reconocida por expertos, en un contexto de 38 partidos y alta fragmentación electoral?
  • ¿Se considera una falla de comunicación o de diseño del proceso que tres partidos y una congresista se hayan negado a firmar el acta de un evento tan crucial?

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