Barranca: Ataque de sicario fallido revela la parálisis ante la extorsión y el crimen
Un empresario de Barranca sobrevive a un atentado gracias a una falla de arma, pero el miedo a las represalias impide una denuncia formal, evidenciando la impunidad que amenaza el turismo y la economía local.
Lo que debía ser una tranquila jornada de verano en los balnearios de Barranca se transformó en una escena de terror cuando un presunto sicario irrumpió en una conocida cevichería frente al mar. El objetivo era claro: acabar con la vida del dueño del establecimiento. Las cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que el delincuente apuntó directamente a la cabeza del empresario, ante la mirada atónita de comensales y familias que buscaban refugio.
El atentado: Un milagro en plena luz del día
El asesinato no se consumó debido a un factor fortuito: el arma de fuego se trabó en el instante decisivo. Este fallo técnico otorgó un segundo vital para que un familiar del empresario reaccionara, arrojándole un vaso al atacante y logrando desestabilizarlo. Tras el intento fallido, el malhechor huyó del local sin dejar de amenazar a los clientes, para luego abordar una motocicleta conducida por un cómplice que lo esperaba en las inmediaciones de la playa, todo ello registrado por las cámaras de seguridad.
El silencio que alimenta la impunidad
A pesar de la contundencia de las pruebas visuales y la gravedad del atentado, las autoridades policiales han informado con desconcierto que el empresario afectado aún no ha presentado una denuncia formal en la comisaría del sector. Fuentes locales sugieren que esta decisión responde a un profundo temor a presuntas represalias, una constante entre los comerciantes de la zona que se sienten vulnerables ante el poder de bandas dedicadas a la extorsión y el cobro de cupos. Esta falta de acción legal dificulta que la Policía Nacional inicie diligencias de oficio con la celeridad requerida, a pesar de que los rostros de los presuntos delincuentes quedaron registrados en alta definición.
Barranca: El costo del miedo en la economía local
El incremento de la violencia en lugares públicos y familiares está generando una crisis de confianza que amenaza la temporada de verano en Barranca. Residentes y empresarios temen que estos hechos de sangre ahuyenten al turismo, motor económico fundamental para la zona. No es la primera vez que se reportan incidentes similares en locales cercanos a la playa, lo que ha llevado a la comunidad a exigir un patrullaje preventivo constante y una presencia policial más agresiva. El caso del empresario que salvó de morir se ha convertido en una dura advertencia sobre la audacia de la criminalidad organizada, que ya no distingue entre horarios ni lugares concurridos para ejecutar sus objetivos.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué, a pesar de las contundentes pruebas visuales, no se ha iniciado una investigación de oficio con la celeridad que el caso demanda?
- ¿Qué medidas concretas ha implementado el Ministerio del Interior para garantizar la seguridad de los comerciantes en Barranca ante la evidente amenaza de la extorsión?
- ¿Hasta cuándo se permitirá que el temor a represalias paralice la justicia y fomente un clima de impunidad para el crimen organizado en zonas turísticas clave?
- Dado que “no es la primera vez” que ocurren estos incidentes, ¿existe una estrategia integral de seguridad ciudadana para Barranca que vaya más allá del patrullaje reactivo?
