Franja Electoral 2026: S/80 millones de inversión estatal en propaganda
La ONPE alista una millonaria inversión estatal en propaganda, pero la distribución de fondos y tiempos genera serias dudas sobre la prometida equidad.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) se prepara para desembolsar 80 millones de soles en la denominada franja electoral, un espacio de propaganda estatal destinado a informar a la ciudadanía. Con miras a las elecciones de 2026, la iniciativa, que se difundirá entre el 11 de febrero y el 9 de abril de ese año, busca garantizar una plataforma «igualitaria y fiscalizada» para 38 organizaciones políticas. Sin embargo, el esquema de distribución de estos fondos públicos levanta interrogantes cruciales sobre la verdadera equidad y el impacto real de esta millonaria inversión.
El costo de la «igualdad» electoral
El presupuesto de 80 millones de soles, administrado por la ONPE, se reparte entre medios digitales y tradicionales. Para plataformas como Instagram, Facebook y YouTube, se han asignado 8,709,182.60 soles, distribuidos equitativamente entre las 38 organizaciones, lo que significa 229,189.02 soles para cada una. La mayor parte, 71,290,817.40 soles, va a radio y televisión. Esta asignación desproporcionada hacia medios tradicionales, ¿refleja las actuales tendencias de consumo de información de la ciudadanía o prioriza formatos menos accesibles para nuevos actores políticos?
¿Equidad o privilegio para los de siempre?
La distribución del tiempo y los fondos para radio y televisión es la que más cuestionamientos genera. Mientras el 50% se reparte de forma igualitaria, el otro 50% se asigna proporcionalmente según la representación congresal obtenida en el periodo 2021-2026. Aunque se estipula que los partidos y alianzas debutantes recibirán el mismo monto que la organización con menor representación (532,021.03 soles), este modelo mixto perpetúa una ventaja significativa para las fuerzas políticas ya consolidadas. ¿Cómo puede la ONPE argumentar una «igualdad» de condiciones cuando la mitad de los recursos se basa en el éxito electoral pasado, consolidando el poder de los partidos con mayor presencia previa?
Fiscalización y vacíos en la rendición de cuentas
La normativa de la franja exige mensajes que respeten la legalidad, veracidad, autenticidad, igualdad y no discriminación, además de la obligatoriedad de intérprete de lengua de señas y el uso de cualquier idioma oficial. Si una organización no utiliza su espacio asignado, la ONPE lo destina a contenidos de educación electoral. No obstante, el mecanismo exacto para asegurar el cumplimiento de estas estrictas reglas, así como la transparencia en la fiscalización del gasto de los 80 millones de soles, permanece en una nebulosa. ¿Es suficiente con establecer las reglas, o se necesita una supervisión activa y sanciones claras para garantizar que el dinero público no se malgaste en propaganda engañosa o ineficaz?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué mecanismos concretos implementará la ONPE para fiscalizar la veracidad y autenticidad de los mensajes difundidos, más allá de la mera existencia de las reglas?
- Ante el riesgo de que organizaciones no utilicen sus espacios, ¿qué plan de contingencia específico tiene la ONPE para maximizar el uso de los 80 millones de soles en propaganda efectiva y no solo en «educación electoral» de último minuto?
- Considerando la inversión de 71.2 millones de soles en radio y televisión frente a 8.7 millones en digital, ¿se ha realizado un estudio actualizado sobre la penetración y efectividad de estos medios para la población votante, especialmente los jóvenes?
- ¿Cómo se garantizará la rendición de cuentas pública detallada sobre el uso de cada sol de este presupuesto millonario, más allá de la administración general por parte de la ONPE?
