Exsoldado recibe 30 años de prisión por robo agravado en Aucayacu

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Una condena de tres décadas para Armando Rengifo Apuela abre el debate sobre la efectividad judicial, mientras persisten serias inconsistencias en la cronología del caso y la participación de un coacusado.

Armando Rengifo Apuela, un exsoldado de 33 años, ha sido sentenciado en primera instancia a 30 años y un día de prisión por el delito de robo agravado contra un menor de 15 años en Aucayacu, provincia de Leoncio Prado. La decisión del Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Leoncio Prado, de confirmarse, lo mantendría recluido en el penal de Potracancha hasta, supuestamente, el 2 de enero del 2026, una fecha que ya genera múltiples interrogantes sobre la verdadera temporalidad de los hechos y la duración real de su pena.

El asalto y la fuga

Según la investigación fiscal, el incidente se remonta a la noche del 17 de noviembre de 2024. Rengifo Apuela y Sebastián Mateo Castaño Dávila, un ciudadano colombiano, presuntamente interceptaron a un adolescente en la intersección de los jirones Iquitos y Carlos Honores. A bordo de una motocicleta ploma con placa provisional PP-2305, habrían amenazado al menor con un arma de fuego para despojarlo de su celular Redmi. Tras el ilícito, los implicados huyeron por la carretera Fernando Belaúnde Terry, buscando refugio en el recreo El Bosque, en la salida hacia Tingo María.

Persecución y abandono de evidencias

La rápida acción de la madre del menor, quien alertó a la comisaría local, permitió que la policía iniciara la búsqueda de los sospechosos. Al ser ubicados en el recreo El Bosque, los presuntos delincuentes optaron por huir a pie, dejando abandonada la motocicleta y arrojando el equipo móvil sustraído. Las posteriores diligencias de la policía y la fiscalía fueron clave para la identificación de Rengifo Apuela y Castaño Dávila, quienes fueron señalados como los autores del robo.

Dos caminos judiciales para los coacusados

El caso tomó rumbos distintos para los dos implicados. Mientras Armando Rengifo Apuela enfrentó un proceso que culminó en esta sentencia de primera instancia de 30 años, su coacusado, Sebastián Mateo Castaño Dávila, optó por acogerse a la terminación anticipada, siendo también condenado por su participación en el mismo delito. Esta divergencia en los procedimientos judiciales plantea preguntas sobre las responsabilidades individuales y los acuerdos alcanzados por la Fiscalía.

Lo que falta aclarar

  • ¿Cómo se explica la fecha del incidente, «17 de noviembre del 2024», si la sentencia de primera instancia ya ha sido emitida? ¿Existe un error en la cronología judicial o en la información proporcionada?
  • Si la condena es de 30 años y un día, ¿cómo se proyecta la salida de prisión para el 2 de enero del 2026? ¿Qué cálculos o consideraciones judiciales justifican esta aparente contradicción temporal?
  • ¿Se recuperó el celular Redmi sustraído al menor? ¿Y qué sucedió con el arma de fuego que, según la investigación fiscal, fue utilizada para amenazar a la víctima?
  • ¿Cuáles fueron las razones específicas para que Armando Rengifo Apuela no se acogiera a un proceso de terminación anticipada, a diferencia de su coacusado Sebastián Mateo Castaño Dávila, dado que ambos fueron identificados como partícipes del mismo hecho?

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