Amarilis en emergencia: ¿Burocracia de papel o solución real ante el peligro inminente?
El Gobierno declara estado de emergencia en Amarilis, Huánuco, por 60 días ante intensas lluvias. La medida, que no contempla recursos adicionales, genera serias interrogantes sobre su efectividad y el compromiso real frente al “muy alto riesgo”.
El distrito de Amarilis, en Huánuco, ha sido declarado en Estado de Emergencia por un plazo de 60 días calendario, según el Decreto Supremo N° 019-2026-PCM, publicado “anoche” en El Peruano. La justificación es el “peligro inminente” por intensas precipitaciones pluviales, y la medida abarca a distritos de 21 departamentos, pero ya plantea serias interrogantes sobre su alcance, financiamiento y la verdadera capacidad de respuesta del Estado.
¿Emergencia sin fondos frescos?
Uno de los puntos más llamativos del Decreto Supremo N° 019-2026-PCM es la directriz sobre el financiamiento. Se establece que las acciones de excepción, respuesta y rehabilitación se cubrirán con cargo al “presupuesto institucional de los pliegos involucrados”, dejando en claro que será “sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público”. Esta cláusula levanta una bandera roja: ¿se espera que las entidades afronten una situación de “Muy Alto Riesgo” con sus fondos ya asignados, o es que la magnitud del problema no amerita una inyección presupuestal extraordinaria?
60 Días: ¿Tiempo Justo o escaso?
La declaratoria tendrá una vigencia de 60 días calendario, un lapso en el que se espera ejecutar “acciones de excepción inmediatas y necesarias” para reducir el “Muy Alto Riesgo” existente. Sin embargo, dada la recurrencia y la intensidad de las lluvias en la región, ¿es realmente suficiente este periodo para implementar soluciones de fondo y no solo paliativas? La experiencia previa nos muestra que la burocracia puede dilatar procesos que requieren celeridad, poniendo en jaque cualquier intención de respuesta rápida.
La Coordinación Multiministerial: ¿Garantía o Trampa?
El documento lleva las firmas del Presidente de la República, el Presidente del Consejo de Ministros y los titulares de once carteras ministeriales, incluyendo Salud, Educación, Vivienda, Defensa, Interior, Energía y Minas, Transportes y Comunicaciones, Mujer y Poblaciones Vulnerables, Desarrollo Agrario y Riego, y Desarrollo e Inclusión Social. Si bien la participación intersectorial es crucial, la pregunta es cómo se garantizará una coordinación fluida y eficaz entre tantos actores. La historia reciente está plagada de ejemplos donde la multiplicidad de manos en la gestión de emergencias ha derivado en lentitud, duplicidad de esfuerzos o, peor aún, en la inacción.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuáles son las acciones específicas y concretas que se implementarán en Amarilis y los demás distritos afectados en estos 60 días, más allá de la generalidad de “reducir el Muy Alto Riesgo”?
- ¿Se han realizado estudios técnicos recientes que justifiquen la magnitud del “Muy Alto Riesgo” y qué garantías existen de que las acciones se basarán en ellos, como lo exige el mismo decreto?
- Si no se destinan recursos adicionales del Tesoro Público, ¿cómo se asegura que los presupuestos institucionales de los pliegos involucrados no se desfinancien en otras áreas críticas para atender esta emergencia?
- ¿Quién o qué entidad específica será la responsable directa de la supervisión y rendición de cuentas sobre la ejecución de estas acciones en Amarilis, y cuáles serán los indicadores de éxito o fracaso?
