Alerta en Huánuco: Devida expone alarmante avance de drogas y alcohol en escolares

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El reciente estudio de Devida revela un inicio temprano en el consumo de sustancias y una preocupante presencia de drogas en entornos escolares de Huánuco, evidenciando fallas en la prevención y atención.

El ‘Estudio Nacional sobre Prevención y Consumo de Drogas en Estudiantes de Secundaria 2024’ de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) ha desnudado una realidad alarmante en Huánuco: escolares cada vez más jóvenes se inician en el consumo de alcohol y marihuana, mientras la exposición a ofertas de drogas se consolida en sus entornos educativos. Los datos, que abarcan a más de 28,000 estudiantes de secundaria, no solo confirman la magnitud del problema sino que exponen una profunda brecha en la respuesta institucional.

La cruda realidad en las aulas

El informe de Devida es contundente: la edad promedio de inicio en el consumo de alcohol en Huánuco es de apenas 13 años, mientras que la marihuana irrumpe a los 14 años. Cifras que deberían encender todas las alarmas. El alcohol, una sustancia legal, lidera la lista de ofrecimientos a los estudiantes, con un 46.2% que reporta haber recibido una oferta. No muy lejos, el 13.8% ya fue expuesto a la marihuana, la droga ilegal más extendida en la región, según el mismo estudio.

Drogas dentro y fuera de los colegios

Pero la preocupación no se limita al ofrecimiento. El estudio, que tomó una muestra de 1547 estudiantes de 12 instituciones, revela que el 21.7% de los escolares ha presenciado intercambio de drogas al interior de sus propios colegios, una cifra que escala al 19.3% en los alrededores, con una incidencia notablemente mayor en centros educativos públicos. Esta penetración del microtráfico en los espacios educativos, ¿no es acaso una señal de un control fallido?

Consumo y la paradoja del vapeo

En el último año, un 4.9% de los estudiantes de secundaria, lo que equivale a unos 1386 jóvenes, consumió alguna sustancia ilegal. La marihuana sigue a la cabeza, con un 2.8% de consumo anual. El informe también introduce una nueva variable: el cigarrillo electrónico. El 9.5% de los estudiantes de Huánuco reportó consumo anual de vapeo, una cifra que, aunque ligeramente menor al tabaco tradicional (10.1%), sigue siendo significativa. ¿Se está subestimando el riesgo de estas nuevas formas de consumo entre los adolescentes?

Brechas en la atención: un grito silencioso

La paradoja es cruel: el 33.5% de los estudiantes admite necesitar orientación sobre el consumo de sustancias, y un 12.3% considera que requiere tratamiento. Sin embargo, la realidad es que un desolador 82.7% nunca ha accedido a servicios de tratamiento. Esta cifra no solo expone la magnitud de las ‘brechas en prevención y atención temprana’ que Devida menciona, sino que evidencia una incapacidad sistémica para tender la mano a quienes lo necesitan con urgencia. ¿Dónde están las políticas públicas que garanticen este acceso?

Lo que falta aclarar

  • ¿Cómo es posible que, conociendo la edad de inicio de consumo de alcohol a los 13 años, las estrategias de prevención no logren frenar este alarmante avance?
  • ¿Qué medidas concretas se están implementando para evitar que el intercambio de drogas ocurra dentro y en los alrededores de los colegios, especialmente en los públicos, donde la incidencia es mayor?
  • Si un tercio de los estudiantes necesita orientación y más del 12% tratamiento, ¿por qué el 82.7% nunca ha accedido a estos servicios? ¿Quién es responsable de garantizar esta atención y por qué está fallando?
  • ¿Qué acciones tomarán las autoridades de Huánuco y Devida para pasar de la detección del problema a una intervención efectiva y accesible para los 1386 escolares que ya consumen drogas ilegales y los miles más en riesgo?

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