Fármacos falsificados: Digemid lanza alerta, pero ¿dónde estuvo la fiscalización?
La Digemid emite una alerta nacional por la detección de Kitadol Migraña falsificado en farmacias. El hallazgo expone no solo un riesgo inminente para la salud pública, sino también graves interrogantes sobre la efectividad de los controles sanitarios.
La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) ha encendido las alarmas a nivel nacional tras confirmar la circulación de unidades falsificadas del conocido fármaco Kitadol Migraña. Este descubrimiento, producto de operativos de control en apenas cinco establecimientos farmacéuticos, no solo revela la presencia de productos adulterados que comprometen la salud de los ciudadanos, sino que también subraya una inquietante falla en la cadena de supervisión y fiscalización de medicamentos en el paÃs.
¿Qué pasó con la cadena de suministro?
Según la propia Digemid, los lotes de Kitadol Migraña falsificados no fueron producidos ni distribuidos por laboratorios autorizados, lo que significa que lograron infiltrarse en el mercado formal. El informe técnico es contundente: consumir estos productos representa un peligro inminente debido a la ausencia de garantÃas sobre su composición, seguridad y eficacia. Sin embargo, la pregunta crucial persiste: ¿cómo es posible que un medicamento falsificado llegue a las boticas y farmacias sin ser detectado antes de poner en riesgo a la población?
Fallas en la identificación y responsabilidades
La entidad ha proporcionado una guÃa para identificar los productos adulterados, señalando errores gráficos, inconsistencias en el rotulado de lotes y fechas de vencimiento, y la alarmante observación de que fueron encontrados en puntos de venta que «no habrÃan verificado la procedencia legal de sus proveedores». Esta última afirmación es particularmente preocupante, pues sugiere una cadena de negligencia que va desde los distribuidores hasta las propias farmacias. ¿Qué medidas concretas se tomarán contra estos establecimientos que, según la Digemid, no cumplieron con su deber básico de verificación?
La reacción post-circulación
Aunque la Digemid ha procedido con el retiro «inmediato» de los ejemplares sospechosos y ha anunciado la continuidad de inspecciones en la capital y provincias, esta acción llega una vez que el daño potencial ya está hecho. La recomendación a la población de adquirir medicamentos solo en establecimientos autorizados y con director técnico farmacéutico, si bien es válida, ¿no deberÃa ser una garantÃa de base que el sistema ya ofrece? La realidad de los operativos demuestra que esta garantÃa es frágil y permeable a la ilegalidad.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuántos lotes falsificados se estima que ya fueron comercializados a nivel nacional antes de esta alerta, y qué acciones se tomarán para rastrear a los consumidores afectados?
- Si los productos fueron hallados en farmacias que «no habrÃan verificado la procedencia legal», ¿cuáles serán las sanciones para estos establecimientos y qué medidas preventivas se implementarán para evitar futuras reincidencias?
- Más allá del retiro de productos, ¿qué estrategia integral se está desarrollando para desarticular las redes de falsificación y distribución que lograron introducir estos fármacos en el mercado formal?
- ¿Qué responsabilidad asume la Digemid por la brecha de fiscalización que permitió la circulación de estos medicamentos adulterados, y cómo se fortalecerán los mecanismos de supervisión para que estas alertas no sean solo reactivas?

