Iquitos: Adolescente lucha por su vida tras brutal ataque con fuego; ¿dónde está la justicia?

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Un menor de 13 años se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Regional de Loreto. Fue rociado con gasolina y prendido en fuego por desconocidos mientras elaboraba una máscara de carnaval. La familia exige respuestas ante la impunidad.

Un adolescente de 13 años se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Regional de Loreto, víctima de un ataque atroz que lo dejó con quemaduras de segundo y tercer grado. Un grupo de jóvenes no identificados lo habría rociado con gasolina y prendido fuego en Iquitos, desatando una ola de indignación y serias interrogantes sobre la seguridad y la impunidad en la zona.

El brutal ataque en Punchana

El incidente tuvo lugar en la calle Las Gardenias, asentamiento humano San Valentín, distrito de Punchana, Iquitos. Según el relato de Leydi Ramírez, madre del menor, su hijo se encontraba elaborando una máscara artesanal para las próximas celebraciones de carnaval, en compañía de otros niños del sector. Fue en ese contexto que los presuntos agresores se acercaron y perpetraron el ataque, sin justificación aparente, rociándole combustible y prendiéndole fuego.

La desesperación llevó al adolescente a arrojarse a un charco de agua estancada, mezclada con aguas servidas, en un intento desesperado por mitigar el dolor. Los vecinos acudieron en su auxilio, trasladándolo primero a la posta de salud de Bellavista Nanay y, dada la gravedad de sus heridas, al Hospital Regional de Loreto.

Una vida en vilo y el clamor por apoyo

Con quemaduras de segundo y tercer grado en el rostro y gran parte del cuerpo, la condición del menor es crítica. Su madre, Leydi Ramírez, ha manifestado públicamente la angustia que vive, señalando que los médicos han advertido sobre el riesgo de perder la vida. Ante la precariedad económica, la familia ha hecho un llamado desesperado a la solidaridad, solicitando apoyo económico y donaciones para cubrir los gastos hospitalarios, a través del número 970 579 480 a nombre de Pedro Teco, padre del menor.

“Los médicos me han dicho que mi hijo puede perder la vida, exijo justicia, que identifiquen a los que le han hecho esto», declaró la Sra. Ramírez, evidenciando la doble batalla que enfrenta: la salud de su hijo y la búsqueda de justicia.

Testigos silenciados y la impunidad latente

A pesar de la gravedad del hecho y la denuncia pública, la familia ha señalado que, hasta el momento, los responsables del brutal ataque no han sido identificados. Esta situación es particularmente preocupante, ya que, según el testimonio de la familia, el incidente no ocurrió en la oscuridad ni en un lugar solitario; por el contrario, hubo testigos presentes durante el ataque. ¿Cómo es posible que, con la presencia de observadores, los presuntos agresores sigan impunes?

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué acciones concretas ha tomado la Policía Nacional del Perú para identificar y capturar a los presuntos agresores, especialmente considerando la existencia de testigos, según la familia?
  • ¿Se ha iniciado una investigación fiscal de oficio tras la denuncia pública, o se espera que la familia formalice el proceso para avanzar en las diligencias?
  • ¿Qué mecanismos de protección o apoyo psicológico se están brindando al menor y a los otros niños que presenciaron este acto de violencia extrema?
  • ¿Qué medidas se implementarán en el asentamiento humano San Valentín para garantizar la seguridad de los menores, ante la aparente facilidad con la que un grupo de jóvenes puede cometer un crimen de esta magnitud?

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