Grave omisión del Gobierno Regional ante riesgo inminente por intensas lluvias en Huachumay – Santo Domingo de Puqui

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La intensa llovizna registrada esta tarde en el sector de Huachumay – Santo Domingo de Puqui no es un hecho aislado ni imprevisible. Por el contrario, representa una nueva y alarmante evidencia de la desidia, la falta de planificación y la incapacidad de respuesta del Gobierno Regional frente a fenómenos climáticos recurrentes que, año tras año, ponen en jaque la seguridad de la población.

Según reportes locales, las precipitaciones podrían agravarse en las próximas horas, incrementando el riesgo de deslizamientos, colapso de viviendas precarias y bloqueo de vías de acceso, dejando a comunidades enteras en una situación de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, hasta el momento no se ha observado una presencia efectiva de las autoridades regionales, ni acciones concretas de prevención o mitigación en la zona.

Resulta profundamente preocupante que, pese a contar con antecedentes de emergencias similares y advertencias técnicas reiteradas, el Gobierno Regional continúe reaccionando tarde o simplemente no reaccionando, limitándose —cuando lo hace— a comunicados genéricos y promesas que nunca se traducen en obras ni en protección real para la ciudadanía.

La ausencia de mantenimiento de vías, la falta de drenajes adecuados, la inexistencia de planes de contingencia visibles y la nula coordinación con autoridades locales evidencian un abandono sistemático de las zonas rurales, donde la vida parece valer menos que los discursos oficiales.

Mientras las lluvias avanzan y el peligro se intensifica, familias enteras permanecen a la espera, sin saber si recibirán ayuda o si, una vez más, deberán enfrentar solas las consecuencias de una tragedia anunciada. La población no necesita excusas ni diagnósticos tardíos; necesita intervención inmediata, maquinaria, personal especializado y decisiones políticas firmes.

La pregunta ya no es si las lluvias causarán daños, sino quién asumirá la responsabilidad cuando estos ocurran.

Lo que falta aclarar

¿Dónde está el Gobierno Regional cuando la población corre peligro real?
¿Por qué no se ejecutaron acciones preventivas pese a conocer los riesgos?
¿Cuántas alertas más se necesitan para que se actúe con seriedad y urgencia?
¿Esperarán a que haya víctimas para recién movilizar recursos?
¿Quién responderá por las viviendas, las vías y las vidas que podrían perderse?

La ciudadanía exige respuestas, pero sobre todo exige acción inmediata.

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