Rusia intensifica ataques a infraestructura ucraniana: ¿Es la ‘respuesta terrorista’ una excusa?
El Ministerio de Defensa ruso justifica una nueva ola de bombardeos masivos como represalia, mientras Kiev se congela sin agua ni calefacción. Las contradicciones entre el discurso oficial y la realidad sobre el terreno son cada vez más evidentes.
Rusia ha vuelto a lanzar un ataque masivo contra instalaciones energéticas ucranianas, alegando una respuesta a supuestas ‘agresiones terroristas’ de Kiev contra civiles rusos. Sin embargo, la crudeza de la ofensiva se traduce, una vez más, en una capital ucraniana sumida en la oscuridad, el frío y la escasez, poniendo en entredicho la narrativa oficial del Kremlin sobre sus objetivos militares.
La justificación de Moscú frente a la devastación civil
Según el Ministerio de Defensa ruso, la ofensiva utilizó armas de precisión y drones de combate, dirigidas a instalaciones energéticas que apoyan el sector militar-industrial de Ucrania, incluyendo una planta de producción de drones de largo alcance. La entidad aseguró que “los objetivos del ataque se han alcanzado” y que “todos los blancos previstos fueron impactados”. Paralelamente, Rusia anunció haber tomado el control de la localidad de Stáritsa, en la región de Járkov. No obstante, los reportes desde Ucrania pintan un panorama muy distinto al de un ataque quirúrgico.
Kyiv bajo el asedio y la incertidumbre de la ayuda
La Fuerza Aérea de Ucrania detalló una andanada de misiles y drones sin precedentes, lanzados desde el viernes 18:00 horas (hora local) y durante la noche. Se identificaron dos misiles antibuque 3M22 Zircon desde Crimea, doce misiles de crucero Kh-22/Kh-32 desde Briansk, seis misiles balísticos Iskander-M/S-300 desde Briansk y Crimea, y un misil aéreo guiado Kh-59/69 desde Kursk. Además, 375 drones de ataque, incluidos modelos Shahed, Gerbera e Italmas, fueron lanzados desde varias localizaciones rusas y desde territorio ucraniano ocupado en Donetsk. El saldo en Kyiv, según la Dirección General del Servicio Estatal de Emergencias, fue de un fallecido y cuatro heridos, con una fábrica de dulces alcanzada. Ante esta escalada, el presidente Volodímir Zelenski urgió a sus socios a no demorar la entrega de baterías antiaéreas, recordando acuerdos “alcanzados con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Foro en Davos”.
Una capital congelada y sin servicios básicos
Esta última ofensiva agrava una situación ya crítica. En la madrugada del 20 de enero, un bombardeo ruso previo ya había sumido a Kyiv en una grave crisis humanitaria invernal. Un muerto, la interrupción del suministro de agua en gran parte de la ciudad y más de 5.600 edificios sin calefacción, con temperaturas diurnas de -12°C y nocturnas de hasta -16°C, son la cruda realidad que enfrentan sus habitantes. La escasez de electricidad, con apenas ocho horas diarias de luz, se ha convertido en una constante desde hace semanas. Las autoridades ucranianas denuncian que, si bien la campaña rusa de destrucción de infraestructuras energéticas afecta a muchas ciudades, la capital ha sido “especialmente golpeada”.
Ultimátum ruso y la ‘paz’ en sus términos
En medio de esta situación, el gobierno de Vladímir Putin advirtió el 15 de enero que el gobierno de Zelenski se está “quedando sin tiempo” para aceptar las demandas rusas y firmar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Esta advertencia llegó después de que Zelenski declarara el estado de emergencia en el sector energético debido a los repetidos ataques rusos contra el suministro de calefacción y electricidad. El Kremlin, que en diciembre de 2025 acusó a Kiev de “torpedear” un plan previo de paz tras una reunión de Zelenski con Donald Trump, insiste en que Ucrania debe tomar una “decisión valiente” y retirar tropas de la región oriental del Donbás.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué pruebas concretas presenta el Ministerio de Defensa ruso para respaldar su afirmación de «ataques terroristas de Kiev contra civiles rusos» que justifiquen esta ola de bombardeos masivos, especialmente aquellos que impactan infraestructura civil crítica?
- ¿A qué «acuerdos alcanzados con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Foro en Davos» se refiere el presidente Zelenski? ¿Cómo se materializan estos compromisos en la entrega urgente de baterías antiaéreas que Ucrania clama necesitar hoy?
- Si el objetivo declarado de Rusia es el «sector militar-industrial» de Ucrania, ¿cómo se explica el impacto recurrente en fábricas de dulces, sistemas de agua y calefacción, y la consecuente crisis humanitaria que enfrenta la población civil de Kyiv?
- ¿Cuáles son las «demandas de Rusia» exactas que, según el Kremlin, Ucrania debe aceptar para firmar un acuerdo de paz, y qué implicaciones tienen estas para la soberanía y el territorio ucraniano, más allá de la retirada de tropas del Donbás?
