Trump cede en aranceles por Groenlandia: ¿acuerdo con la OTAN o estrategia de presión?

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El presidente estadounidense anunció un ‘marco de acuerdo’ con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, tras su polémica demanda sobre el territorio autónomo. El giro levanta serias dudas sobre la transparencia y el alcance real de lo pactado.

Donald Trump, tras generar un sismo diplomático con su insistencia en adquirir Groenlandia, ha dado un giro inesperado. Horas después de amenazar a los aliados europeos con aranceles por su negativa, el presidente estadounidense anunció la reversión de estas medidas y la consecución de un “marco de un futuro acuerdo” con la OTAN, un movimiento que siembra más dudas que certezas sobre sus verdaderas intenciones y el papel de la Alianza.

La conocida táctica de la confrontación

Francesco Tucci, internacionalista y profesor de la UPC y la PUCP, no ve sorpresa en la maniobra. Según su análisis, este patrón es recurrente en la estrategia negociadora de Trump: iniciar con una postura agresiva, empleando amenazas como los aranceles, para luego buscar un pacto. Esta vez, la presión se centró en la exigencia de adquirir el territorio autónomo de Dinamarca, un aliado clave de la OTAN, poniendo en jaque las relaciones transatlánticas.

Un «marco de acuerdo» sin detalles concretos

El anuncio de Trump sobre la cancelación de los aranceles, previstos para el 1 de febrero, llegó tras una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El mandatario calificó el borrador como “fantástico para Estados Unidos”, asegurando que le otorga “todo” lo deseado en seguridad nacional e internacional, y que estará en vigor “para siempre”. Sin embargo, la única acción concreta, hasta el momento, es la reversión arancelaria. Tucci subraya una contradicción fundamental: el acuerdo fue con Rutte, no con las autoridades de Dinamarca o Groenlandia, quienes ostentan la soberanía del territorio. Además, el experto descarta un cambio de soberanía, sugiriendo que el interés real de Washington podría centrarse en la explotación de recursos naturales y una mayor influencia económica, elementos que un acuerdo de 1951 ya contempla para bases militares.

La OTAN, entre la fisura y la necesidad

La ambición de Trump por Groenlandia expuso las grietas dentro de la Alianza Atlántica. Mientras líderes como Emmanuel Macron han mostrado firmeza, otros, como Víktor Orbán de Hungría o Giorgia Meloni de Italia, exhiben posturas más cercanas a Washington, según Tucci. Esta falta de cohesión, advierte el internacionalista, debilita a la OTAN. Aunque la Alianza responde históricamente a las necesidades estratégicas de Estados Unidos, los intereses económicos actuales de Trump, enfocados en los recursos de Groenlandia, podrían no alinearse con la agenda de seguridad de todos sus miembros europeos, generando fricciones inéditas desde la Guerra Fría.

Lo que falta aclarar

  • ¿Cuál es el contenido real de este “marco de acuerdo” anunciado por Trump, más allá de la cancelación de aranceles y sus declaraciones generales sobre “seguridad” y “derechos mineros”?
  • ¿Por qué un pacto sobre un territorio soberano como Groenlandia se negocia y anuncia con el secretario general de la OTAN y no directamente con Dinamarca o las autoridades groenlandesas?
  • Si un acuerdo de 1951 ya permite bases militares estadounidenses en Groenlandia, ¿qué nuevas ventajas militares o de seguridad obtiene Estados Unidos, o es el interés en la explotación de recursos mineros el verdadero motor de la negociación?
  • ¿Qué margen de acción tienen los países de la Unión Europea ante un acuerdo que, según el análisis, se gesta bajo una estrategia de “divide y vencerás” por la falta de unidad en el bloque?
Francisco Sanz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (derecha), habla con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante una reunión bilateral al margen de la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos. (Foto: AFP)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (derecha), habla con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante una reunión bilateral al margen de la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos. (Foto: AFP)

/ MANDEL NGAN

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