Potracancha: Hallazgo de dinero y tarjetas bancarias enciende alarmas sobre seguridad penitenciaria
Una investigación interna en el penal de Potracancha revela que un expolicía y otros reos poseían sumas de dinero y tarjetas bancarias, superando largamente los límites permitidos. El incidente cuestiona la efectividad de los controles en un centro penitenciario ya desbordado.
La Oficina Regional Oriente Pucallpa del INPE ha iniciado una investigación a través del área de seguridad del penal de Potracancha, en Huánuco, tras el hallazgo de dinero en efectivo y tarjetas bancarias en posesión de varios internos, incluyendo a un exmiembro de la Policía Nacional. Este incidente, que contraviene las estrictas normas penitenciarias, pone en tela de juicio los sistemas de control y la seguridad dentro de una cárcel que opera con una evidente sobrepoblación.
El caso del expolicía y otros reos
Según un informe al que se tuvo acceso, durante una requisa realizada el pasado fin de semana, personal del INPE descubrió que Pedro Arturo Flores Laban, un expolicía recluido en el pabellón 1, poseía S/ 1450 y una tarjeta del Banco de la Nación. Flores Laban cumple una condena de seis años de prisión por cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial, sentencia confirmada el 14 de enero de 2020 por la Sala Penal de Apelaciones, tras un fallo del Cuarto Juzgado Unipersonal Especializado en Delitos de Corrupción.
El caso de Flores Laban no es aislado. Otros internos también fueron encontrados con sumas de dinero que exceden lo permitido: Eliazar Sánchez Cruz con S/ 2100, Eleodoro López Alania con S/ 600 y Alcides Isaac Gabriel Casalla con S/ 3400. Asimismo, Miguel Morales Huarac y Almerco Salvador Sánchez, también del pabellón 1, tenían en su poder tarjetas del Banco de la Nación, elementos prohibidos dentro de cualquier establecimiento penitenciario.
Normativa vulnerada y el proceso interno
Las regulaciones del INPE son claras: un reo solo puede poseer hasta el 30% del sueldo mínimo vital. La posesión de montos superiores o de tarjetas bancarias está terminantemente prohibida, y su hallazgo exige una investigación inmediata sobre su procedencia y finalidad. El área de seguridad del penal de Potracancha es la encargada de recabar declaraciones y toda la información necesaria para luego derivar el caso al Consejo Técnico Penitenciario. Este Consejo, integrado por el director, subdirector, jefe de seguridad, administrador y jefe del órgano penitenciario, será el responsable de determinar si procede una sanción.
El contexto de Potracancha: ¿Un control desbordado?
Este incidente ocurre en un contexto crítico para el penal de Potracancha. Construido para albergar a 960 internos, actualmente su población asciende a 3215, lo que representa una severa condición de superpoblación. Esta realidad estructural no puede ser ignorada cuando se evalúan las fallas en los controles de seguridad. La capacidad de supervisión y la aplicación de las normativas se ven seriamente comprometidas bajo tales condiciones, generando un ambiente propicio para la vulneración de las reglas internas.
Lo que falta aclarar
- ¿Cómo es posible que dinero en efectivo y tarjetas bancarias, elementos prohibidos, ingresen y circulen dentro de un penal bajo supuesta seguridad estricta?
- ¿Qué medidas concretas se implementarán para reforzar los controles de seguridad, más allá de la investigación a los reos, en un penal con una superpoblación tan crítica?
- ¿Se investigará a fondo la procedencia de estos fondos y tarjetas, para determinar si existe una red de corrupción o actividades ilícitas internas que facilitan su ingreso?
- ¿Habrá consecuencias para los funcionarios de seguridad y la administración del penal por estas evidentes fallas en la supervisión y el cumplimiento de las normas?
