Trujillo: Explosión contra bus de Armonía 10 revela ineficacia del Estado ante la extorsión
Un artefacto explosivo dañó el vehículo de la popular orquesta de cumbia en Trujillo, levantando dudas sobre el verdadero objetivo del ataque y la respuesta de las autoridades frente a la creciente ola de violencia criminal.
Atentado con explosivos sacude a Armonía 10 en Trujillo
La madrugada del lunes 19 de enero, la ciudad de Trujillo fue nuevamente escenario de violencia criminal cuando un bus de la reconocida agrupación Armonía 10 sufrió un ataque con explosivos. El incidente, ocurrido alrededor de las 2:30 a.m. en los exteriores de la discoteca Monasterio, donde la orquesta ofrecía un concierto, ha reavivado el debate sobre la alarmante escalada de extorsiones y la aparente ineficacia de las fuerzas del orden para contenerla.
Un patrón de violencia sin respuestas claras
El vehículo de la orquesta, estacionado en la urbanización Los Jardines del Golf, sufrió graves daños en su compartimento de bodega, donde se guardaban instrumentos y vestuario, además de un amago de incendio que fue rápidamente controlado. Afortunadamente, los dos choferes que descansaban en el interior, Carlos Otero y Miguel Vilela, resultaron ilesos, aunque profundamente conmocionados por la fuerza de la explosión. Este no es un hecho aislado, según Bianca Belén, una de las dueñas de la agrupación, quien afirmó que este es el segundo atentado que sufren, mencionando uno anterior en Lima. ¿Qué seguimiento se dio a esos primeros incidentes? ¿Qué medidas de protección se implementaron, si es que alguna?
¿Armonía 10 o la discoteca? La confusión oficial
La incertidumbre sobre el verdadero objetivo del ataque es uno de los puntos más preocupantes. Mientras los conductores del bus manifestaron no haber recibido amenazas directas, e incluso Miguel Vilela sugirió que el explosivo podría haber sido dirigido al local, el general Franco Moreno Panta, jefe de la Región Policial de La Libertad, declaró que no existe información que determine si el blanco era la orquesta o la discoteca. Más aún, el general Moreno Panta enfatizó que no hay denuncias de extorsión de ninguna de las partes. Sin embargo, ¿cómo se explica entonces el uso de dinamita de mecha corta, un modus operandi recurrente en actos extorsivos, en ausencia de denuncias formales?
Las secuelas y el clamor por seguridad
El atentado ha dejado a Armonía 10 sin su unidad móvil, lo que obligó a la cancelación de un próximo concierto en Pampas de Huancavelica y representa un “gasto fuerte” para la agrupación, según su conductor. En un comunicado, la orquesta ha exigido al Gobierno “medidas concretas contra la inseguridad”, un clamor que resuena en una población cada vez más desprotegida. La Tercera Fiscalía Penal Corporativa de Trujillo ha iniciado las diligencias, disponiendo la recolección de evidencias por parte de la División de Investigación Criminal (Divincri). Pero, ¿son estas acciones suficientes para restaurar la confianza y garantizar la seguridad de los ciudadanos y artistas que operan en la región?
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué, a pesar de ser el segundo atentado contra Armonía 10, según sus propietarios, no se han visibilizado acciones preventivas o de investigación concluyentes de los hechos previos?
- Si, como afirma la policía, no existen denuncias de extorsión ni por parte de la orquesta ni de la discoteca, ¿cuál es la hipótesis principal de la Fiscalía para el uso de un artefacto explosivo con fines aparentemente intimidatorios?
- ¿Qué estrategias concretas implementará el Gobierno y las autoridades locales para frenar la escalada de violencia y extorsión que afecta a Trujillo, más allá de las diligencias de rutina?
- ¿Se investigará la posible conexión entre este ataque y otros incidentes violentos que afectan a negocios y figuras públicas en La Libertad, o se tratará como un caso aislado?



