Santa María del Valle: Asamblea Comunal bajo la lupa por exclusiones y tensión interna
La asamblea en Santa María del Valle, convocada para la unidad, reveló profundas divisiones sobre la participación y el registro de comuneros, con la presencia policial marcando un telón de fondo de tensión.
La Comunidad Campesina de Santa María del Valle convocó este domingo a representantes de sus 14 anexos en una asamblea que, si bien se presentó como un espacio de diálogo y transparencia, no tardó en evidenciar profundas fisuras internas. Lo que se buscaba como una jornada para definir una agenda común y rendir informes, según el presidente Germán Blancart Benavides, se vio ensombrecido por cuestionamientos directos sobre la legitimidad de la participación y la validez del padrón comunal.
La Transparencia en Entredicho
El presidente de la comunidad matriz, Germán Blancart Benavides, enfatizó la búsqueda de un proceso “transparente y ordenado”, justificando la presencia de un medio de comunicación para la difusión pública de acuerdos. Sin embargo, esta proclamada apertura contrastó con las intervenciones de comuneros que, desde el inicio, levantaron su voz para cuestionar los criterios de participación y representatividad. ¿Es suficiente la presencia de la prensa para garantizar la transparencia cuando se discute la validez de quién tiene derecho a voz y voto?
Padrón Comunal: El Nudo de la Disputa
El centro de la controversia giró en torno al padrón comunal. Varios participantes expresaron desacuerdos sobre decisiones tomadas en asambleas previas y, crucialmente, sobre la validez de ciertas exclusiones del registro de comuneros. Aunque el presidente Blancart respondió que los procedimientos se rigen por el estatuto interno y las normas legales, indicando que solo los comuneros debidamente registrados pueden participar en “determinados actos”, esta afirmación subraya una división fundamental: ¿quién decide quién es un comunero válido y bajo qué criterios se aplican estas “exclusiones”?
Agenda Ambiciosa y Presencia Policial Inusual
La agenda del día incluyó temas de peso como la “problemática con empresas vinculadas a actividades productivas en la zona” y la evaluación de “quejas sobre conductas de algunas personas”. No obstante, el desarrollo de la jornada estuvo marcado por la confirmación de efectivos de la Policía Nacional del Perú, cuya presencia, según el presidente comunal, tenía como fin “resguardar el orden y prevenir incidentes”. ¿Qué tipo de incidentes se esperaban en una asamblea que se presentaba como un espacio de diálogo y orden? La presencia policial, lejos de calmar, añade una capa de inquietud sobre el verdadero clima interno.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué medidas concretas se adoptarán para abordar las preocupaciones sobre la exclusión de comuneros del padrón y garantizar la plena representatividad en futuras asambleas?
- ¿Cuáles son los “criterios de participación y representatividad” que fueron cuestionados por los comuneros, y cómo piensa la dirigencia asegurar que todos los miembros legítimos de la comunidad tengan voz?
- Dada la presencia policial para “prevenir incidentes”, ¿existían amenazas o antecedentes de conflictos que la dirigencia no ha hecho públicos, o fue una medida preventiva estándar que contradice el espíritu de una asamblea transparente y ordenada?
- ¿Cuándo se harán públicos los acuerdos y conclusiones específicos de esta asamblea, y cómo se asegurará que la difusión sea realmente accesible y comprensible para toda la población, más allá de la presencia de un solo medio?
