Caos en Ticlio: ¿Una nevada predecible o la crónica de una ineficiencia anunciada?

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Decenas de vehículos varados por horas en la Carretera Central tras nevada. La Policía reconoce imprudencia de conductores, pero ¿qué responsabilidad asumen las autoridades frente a un problema recurrente?

Una intensa nevada en Ticlio volvió a paralizar la Carretera Central entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, dejando a decenas de vehículos varados por más de seis horas. Si bien la Policía Nacional ejecutó un «cierre preventivo» desde la medianoche, la magnitud del colapso y el caos vehicular posterior exponen, una vez más, la precaria gestión de emergencias en un punto crítico y previsible de nuestra geografía.

Cierres «preventivos» y el caos inevitable

El anuncio de un cierre «preventivo» por parte de la Policía Nacional desde la medianoche genera serias dudas sobre su efectividad real. ¿Cómo es posible que, pese a esta medida, decenas de buses interprovinciales y camiones de carga quedaran inmovilizados en zonas como Casapalca, Ticlio y Morococha? La circulación, restablecida de manera «parcial» y «restringida» recién a las 06:00 horas, subraya la insuficiencia de la respuesta inicial frente a un fenómeno meteorológico recurrente en la zona a 4,800 metros sobre el nivel del mar.

Imprudencia, ¿chivo expiatorio de la ineficiencia?

La Policía Nacional ha señalado la «falta de conciencia vial» y la «desesperación» de algunos conductores, quienes invadieron carriles opuestos, como factores que «profundizaron el caos». Es innegable que la imprudencia agrava cualquier situación, pero ¿se está utilizando este argumento para desviar la atención de las deficiencias estructurales? ¿Son suficientes las advertencias o se requieren medidas más robustas y una infraestructura vial mejor preparada para mitigar los efectos de estas nevadas?

La factura de la desidia en la Carretera Central

Las esperas de más de seis horas bajo temperaturas extremas no solo representan un calvario para los transportistas y pasajeros, sino también un duro golpe para el abastecimiento de productos hacia la capital. Mientras las autoridades «refuerzan la vigilancia» para sancionar maniobras temerarias, la pregunta de fondo es qué acciones concretas se implementan para evitar que la Carretera Central, arteria vital del país, se convierta en una trampa cada vez que el clima se torna adverso en la sierra central.

Lo que falta aclarar

  • ¿Qué protocolos específicos se activaron para asistir a las personas varadas durante las más de seis horas de espera bajo temperaturas extremas?
  • ¿Existe un plan de contingencia a largo plazo para la Carretera Central que contemple la recurrencia de nevadas intensas, más allá de los cierres temporales y las recomendaciones genéricas?
  • ¿Cuál es la inversión en maquinaria y personal para el despeje de nieve, y es esta suficiente para garantizar la fluidez de una vía tan crucial para el país?
  • ¿Por qué, a pesar de los «cierres preventivos», la situación degenera sistemáticamente en un caos vehicular prolongado y desordenado?

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