DDC Huánuco: Vergüenza sin soluciones ante el desorden en los Negritos

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La titular de Cultura en Huánuco lamenta los incidentes que afectan la imagen de la danza patrimonial, pero se desliga de la potestad para sancionar, dejando un vacío sobre la autoridad competente para garantizar el orden público.

La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Huánuco, a través de su titular Nélida Esperanza Rosales Alcántara, ha expresado ‘vergüenza’ y preocupación por la reciente gresca entre cuadrillas de los Negritos de Huánuco, advirtiendo un impacto negativo en la imagen y el turismo regional. Sin embargo, en medio de esta autocrítica, la entidad se ha deslindado explícitamente de cualquier capacidad sancionadora, dejando en el aire la pregunta fundamental sobre quién es, en última instancia, el responsable de garantizar el orden en una festividad declarada Patrimonio Cultural.

¿Promoción sin control?

Rosales Alcántara enfatizó que el Ministerio de Cultura, y por extensión la DDC, carece de potestad para imponer sanciones ante enfrentamientos o conductas inapropiadas en espacios públicos, limitando su rol a la promoción y difusión cultural. Esta delimitación de funciones, si bien es legal, genera una paradoja evidente: ¿cómo se protege la ‘imagen’ de una expresión ‘muy apreciada’ y declarada patrimonio en julio de 2021, si la misma entidad encargada de su salvaguarda se declara impotente frente a los actos de desorden que la denigran públicamente?

El vacío de autoridad en la vía pública

Frente a la interrogante sobre qué entidad podría sancionar los altercados, la directora Rosales admitió ‘desconocer’ si esta función recae en la municipalidad, instando a dicha entidad a revisar su marco legal. No obstante, sentenció que ‘tiene que haber una entidad que ponga el orden’, sugiriendo la intervención de la Policía Nacional y el Ministerio del Interior en incidentes de vía pública. Esta declaración, más allá de una sugerencia, suena a una clara señal de alarma sobre la falta de una coordinación interinstitucional efectiva y de roles definidos para la gestión de eventos masivos.

Desorden vial y alcohol: la responsabilidad diluida

La problemática del desorden se extiende más allá de las grescas. Rosales Alcántara también reportó ‘mucho desorden’ en el cierre de calles y el tráfico vehicular, cuestionando la tramitación de permisos. Según la funcionaria, la prefecta habría informado que las garantías correspondientes no fueron gestionadas, lo que plantea serias dudas sobre la legalidad y seguridad de estas ocupaciones. En cuanto al consumo de alcohol, si bien la DDC reconoce que es parte de la festividad, insiste en que no puede controlar el comportamiento individual, delegando la responsabilidad a las propias cuadrillas y sus reglamentos internos, cuya aplicación, confesó, ‘desconoce’.

Lo que falta aclarar

  • Si la DDC Huánuco se desliga de la potestad sancionadora, ¿cuál es el plan de acción concreto para coordinar con las autoridades competentes (municipalidad, PNP, Mininter) y asegurar el orden público en futuras ediciones de la festividad?
  • Considerando la declaración de Patrimonio Cultural de la danza en 2021, ¿contempla la resolución viceministerial algún lineamiento o protocolo de conducta para los participantes que vaya más allá de la vestimenta y la música, y cómo se fiscaliza su cumplimiento?
  • Ante el ‘mucho desorden’ en el cierre de calles y la aparente falta de garantías por parte de la prefectura, ¿qué medidas se tomarán para investigar y sancionar a quienes operaron sin los permisos correspondientes, y quién asume la responsabilidad por la seguridad ciudadana afectada?
  • La DDC agradece a medios por no ‘amplificar el conflicto’, pero ¿no es acaso el rol de la prensa informar sobre los hechos, incluso los negativos, para que se tomen medidas correctivas y se exija rendición de cuentas?

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