Egresado de IngenierÃa de Minas deja su carrera por la elaboración de comida para mascotas
Un joven de JunÃn optó por el emprendimiento de comida para mascotas, desafiando la expectativa familiar y el modelo de éxito tradicional. Su historia abre el debate sobre la pertinencia de las carreras universitarias y la presión social en el mercado laboral peruano.
La historia de un joven egresado de IngenierÃa de Minas en una universidad pública de JunÃn, quien decidió abandonar una prometedora carrera para dedicarse a la venta de comida para mascotas, ha generado un intenso debate en redes sociales. Más allá de la anécdota personal, este caso expone las profundas tensiones entre las expectativas familiares, la realidad del mercado laboral y la pertinencia de la formación profesional en el Perú.
La paradoja del «éxito» profesional
El joven, cuya identidad se difundió a través de un clip de TikTok compartido por el usuario @hugoast, relató cómo, a pesar de haber culminado sus estudios y contar con contactos en el sector minero, su camino lo llevó a una dirección completamente distinta. Mencionó haber enfrentado la incómoda pregunta de sus familiares: «¿No estás ejerciendo la carrera?», una interrogante que resuena en muchos hogares peruanos donde el tÃtulo universitario es visto como el único pasaporte al éxito. Esta situación plantea una pregunta fundamental: ¿es el éxito profesional sinónimo de ejercer la carrera estudiada, o implica encontrar un propósito y estabilidad, incluso fuera de lo convencionalmente esperado?
Emprender por convicción, no por defecto
El graduado de IngenierÃa de Minas afirmó haber encontrado «otra pasión» en los negocios, especÃficamente en la distribución de comida para mascotas, una decisión que, según sus propias palabras, no lamenta, aunque implicó «decepcionar a muchos de mis familiares». Esta elección, que lo llevó incluso a dejar el fisicoculturismo –otra actividad que lo apasionaba y le habÃa ayudado a adoptar hábitos saludables–, subraya la complejidad de las decisiones de vida y carrera. ¿Estamos formando profesionales para un mercado que no existe, o existe una desconexión entre la oferta educativa y las verdaderas oportunidades?
¿Qué dicen los números y la realidad social?
Mientras este caso individual capta la atención mediática, el Instituto Nacional de EstadÃstica e Informática (INEI) reportó, en su Encuesta Nacional de Egresados Universitarios y Universidades de 2014-2015, que entre el 87% y 90% de los egresados universitarios empleados trabajaban en actividades relacionadas o similares a su formación. Este dato, aunque aparentemente positivo, deja un margen significativo de profesionales que no encuentran su lugar en el campo de estudio. La resonancia de la historia en TikTok, con cientos de usuarios compartiendo experiencias de reinvención profesional y desencanto con el sector minero, sugiere que la cifra del INEI podrÃa no reflejar la totalidad de la frustración o el cambio de rumbo en la vida laboral.
Lo que falta aclarar
- ¿Cuál es el costo real, social y económico, de una formación universitaria si un porcentaje significativo de egresados no la ejerce o se ve forzado a la reinvención por falta de oportunidades o realización?
- ¿Cómo se están adaptando las universidades públicas peruanas a las cambiantes demandas del mercado laboral y a las nuevas aspiraciones de los jóvenes, más allá de los currÃculos tradicionales?
- ¿Es la presión familiar por carreras «prestigiosas» un factor que limita la exploración de vocaciones genuinas y la innovación en el ámbito profesional?
- ¿Qué mecanismos existen para apoyar a los jóvenes que, como este ingeniero, deciden emprender en campos ajenos a su formación, y qué tan accesibles son para la mayorÃa?
