Condena a policía por envenenamiento de perros
El suboficial Fernando Díaz fue sentenciado a tres años de cárcel efectiva y una inhabilitación definitiva. El caso, que involucra a dos canes en San Martín de Porres, sienta un precedente en la lucha contra el maltrato animal.
El Poder Judicial ha ratificado la sentencia de tres años de prisión efectiva contra el suboficial de la Policía Nacional, Fernando Díaz, por el delito de actos de crueldad contra animales domésticos. El agente fue hallado responsable de envenenar a dos perros, ‘Sasha’ y ‘Bobby’, en la urbanización Vipol de Naranjal, en San Martín de Porres, un fallo que, según organizaciones animalistas, marca un hito en la aplicación de la Ley de Protección y Bienestar Animal.
Un acto premeditado de crueldad
La investigación, liderada por la fiscal adjunta Rosa Calderón Romaní de la Sexta Fiscalía Provincial Penal de Lima Norte, determinó que Díaz colocó alimentos contaminados con sustancias tóxicas en el frontis de la vivienda de su vecina. La tesis fiscal subrayó que el suboficial aprovechó la familiaridad que los canes tenían con él para cometer el acto. ‘Sasha’ falleció en el lugar pocos minutos después de ingerir el cebo mortal, mientras que ‘Bobby’ logró sobrevivir gracias a la rápida intervención de un médico veterinario, cuyo testimonio fue crucial durante el juicio oral.
Pruebas irrefutables y una condena firme
El Ministerio Público presentó un expediente sólido que incluyó grabaciones de cámaras de seguridad, las cuales registraron el momento en que el efectivo dejaba las sustancias venenosas. A esto se sumó una inspección técnica que recolectó evidencia del veneno en el frontis de la vivienda y un peritaje veterinario que confirmó la causa de muerte de ‘Sasha’ y el daño sistémico en ‘Bobby’.
La condena impuesta no solo ratifica los tres años de prisión efectiva, sino que también establece la inhabilitación definitiva para que el sentenciado vuelva a poseer o criar animales domésticos. Adicionalmente, se le ha ordenado el pago de S/ 2,100 por concepto de reparación civil a favor de las propietarias de los canes, una cifra que, para algunos observadores, podría ser insuficiente frente a la gravedad del daño causado.
El mensaje de la justicia y la institución policial
Este fallo, ratificado en segunda instancia, envía un mensaje contundente contra la impunidad en casos de maltrato animal. La situación del suboficial Díaz, un miembro activo de la PNP, agrava la percepción pública del caso y exige una reflexión sobre la conducta de quienes deben velar por la seguridad y el respeto a la ley. ¿Cómo se concilia el rol de un agente del orden con un acto de crueldad tan flagrante y premeditada?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué acciones concretas tomará la Policía Nacional del Perú respecto a la situación laboral y administrativa de un suboficial condenado por un delito de esta magnitud?
- ¿Es la reparación civil de S/ 2,100 un monto adecuado para compensar la pérdida de una vida animal y el impacto emocional en las víctimas de un acto tan deliberado?
- Más allá de la sentencia, ¿cómo se garantizará el cumplimiento efectivo de la inhabilitación para poseer animales, y qué mecanismos de seguimiento existen para prevenir futuras reincidencias?
- ¿Este caso, aunque ejemplar, representa un punto de inflexión real para una aplicación más rigurosa de la Ley de Protección y Bienestar Animal a nivel nacional, o seguirá siendo una excepción en el sistema judicial?
