Rusia condena ‘agresión’ en Venezuela: ¿Diálogo o escalada en la sombra?

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El Ministerio de Exteriores ruso ha calificado las acciones de Washington contra Venezuela como ‘agresión militar’, exigiendo diálogo y una América Latina como ‘zona de paz’. Sin embargo, la ausencia de acciones concretas plantea serias interrogantes.

El Ministerio de Exteriores de Rusia emitió una enérgica condena este sábado, calificando las operaciones emprendidas por Estados Unidos contra Venezuela como una «agresión militar» profundamente preocupante. Si bien Moscú aboga por el diálogo para desescalar la situación y la permanencia de América Latina como una «zona de paz», la contundencia de sus palabras contrasta con una aparente cautela en las medidas de apoyo directo, dejando a la vista una compleja red de intereses y tensiones geopolíticas que demandan una rendición de cuentas sobre el verdadero alcance de su compromiso.

La retórica de Moscú frente a la «agresión»

Desde Moscú, se ha denunciado que los pretextos esgrimidos para justificar las acciones estadounidenses son «infundados». El comunicado oficial subraya la necesidad imperativa de evitar una escalada mayor, priorizando la búsqueda de una solución negociada. Además, Rusia ha manifestado su solidaridad con el pueblo venezolano y ha respaldado el llamado a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, reafirmando el derecho de Venezuela a determinar su propio destino sin lo que denomina «injerencias destructivas» externas.

Alianzas estratégicas y las líneas rojas de la intervención

La relación entre Rusia y Venezuela, formalizada el año pasado con un Acuerdo de Asociación Estratégica y Cooperación, sugiere un compromiso mutuo. Funcionarios rusos habían declarado previamente que Moscú actuaría «plenamente en el marco de las obligaciones mutuas» con sus «amigos venezolanos». No obstante, en un giro que demanda claridad, Rusia ha negado categóricamente que Caracas haya solicitado ayuda militar a raíz de las crecientes tensiones con Estados Unidos. Esta negación introduce una paradoja: ¿hasta dónde llega el compromiso de una «asociación estratégica» si se descarta el apoyo militar en momentos de lo que ellos mismos definen como «agresión»?

Lo que falta aclarar

  • Si el Ministerio de Exteriores ruso califica las acciones de EE.UU. como una «agresión militar» y «profundamente preocupante», ¿qué acciones concretas, más allá de los comunicados diplomáticos, contempla Rusia para «actuar plenamente» en el marco de sus obligaciones estratégicas con Venezuela?
  • ¿Cómo se concilia la denuncia de «injerencias destructivas» y la solidaridad con el pueblo venezolano con la negación de una solicitud de ayuda militar por parte de Caracas? ¿Qué tipo de apoyo o respuesta se esperaría de un «socio estratégico» ante una «agresión»?
  • Ante el llamado a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, ¿qué resultados específicos y vinculantes espera Rusia obtener para garantizar la «zona de paz» en América Latina y el derecho de Venezuela a su autodeterminación, más allá de la mera discusión?
El presidente estadounidense Donald Trump (izq.) y el mandatario de Venezuela Nicolás Maduro. (Foto de Jim Watson y Federico Parra / AFP).

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