Tres años de amenazas ignoradas: el trasfondo del ataque a Carlos Miguel y su Orquesta

W6HCNIIYGZF3HGTVPMSLBCJYQI.jpg

El líder de la agrupación musical, Carlos Miguel, reveló ser blanco de extorsionadores por años, pese a lo cual no formalizó ninguna denuncia ante la PNP.

El reciente ataque perpetrado contra la agrupación Carlos Miguel y Orquesta en Carabayllo, la noche del 1 de enero, que dejó a dos de sus integrantes heridos, ha puesto de manifiesto una preocupante realidad. Carlos Miguel, líder y vocalista, ha declarado a la prensa que su orquesta ha sido víctima de amenazas extorsivas durante los últimos tres años, una situación que, según sus propias palabras, lo mantiene en constante temor por su vida, su familia y sus compañeros.

Amenazas persistentes, acciones ausentes

A pesar de la gravedad y la prolongación de estas intimidaciones, el propio Carlos Miguel ha admitido un hecho incomprensible: nunca presentó una denuncia formal ante la Policía Nacional del Perú (PNP). Esta revelación genera serias interrogantes sobre la efectividad de los mecanismos de protección y la respuesta ciudadana ante el crimen organizado, incluso cuando el afectado ha sido visible en marchas y entrevistas denunciando la extorsión.

La paradoja de la seguridad personal

“Yo tengo mi seguridad, pero no pensé que pasarían estas cosas”, afirmó el vocalista tras el incidente, que calificó de “pesadilla”. Sus declaraciones, que buscan desvincularse de cualquier ilícito (“yo trabajo limpiamente y no me meto con nadie”), contrastan con la ausencia de una acción legal preventiva. ¿Es suficiente la seguridad privada cuando el acoso es constante y público? La situación ha llevado a la orquesta a suspender sus presentaciones, priorizando la recuperación de sus músicos, uno de ellos aún con pronóstico reservado.

Un patrón de violencia en la mira

El ataque, ocurrido desde el exterior del recinto en la avenida Túpac Amaru, recuerda a otros episodios de violencia contra artistas, como el que afectó a la orquesta Agua Marina. Este modus operandi sugiere una preocupante consolidación de redes extorsivas que operan con impunidad en distritos como Carabayllo, afectando la actividad cultural y la seguridad de los ciudadanos.

Lo que falta aclarar

  • ¿Por qué, a pesar de las reiteradas amenazas durante tres años y su participación en marchas contra la extorsión, Carlos Miguel no formalizó ninguna denuncia ante la PNP?
  • ¿Qué acciones concretas ha tomado la PNP para investigar estas amenazas, dado que el líder de la orquesta había hecho públicas sus denuncias en entrevistas previas?
  • ¿Cuál es el estado actual de la investigación sobre el ataque del 1 de enero y qué resultados preliminares se tienen sobre los responsables?
  • ¿Qué estrategias efectivas está implementando el Estado para garantizar la seguridad de artistas y empresarios del entretenimiento frente a la creciente ola de extorsiones en zonas como Carabayllo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *