Lima en llamas por Año Nuevo: ¿Hasta cuándo la pirotecnia sin control?
A pesar de las advertencias, la capital registró 77 siniestros, la mayoría por pirotecnia. Las promesas de prevención chocan con una realidad que se repite año tras año.
Lima Metropolitana volvió a ser escenario de un desolador balance al inicio del Año Nuevo, con 77 incendios registrados, la mayoría atribuidos al uso descontrolado de pirotecnia. Mario Casaretto, gerente de Gestión de Riesgos de Desastres de la Municipalidad de Lima, confirmó a RPP Noticias que la manipulación inadecuada de estos artefactos provocó una vez más emergencias que pusieron en riesgo a miles de ciudadanos y sus precarias viviendas.
Una promesa de prevención incumplida
Cada fin de año, las autoridades emiten comunicados y llamados a la prudencia. Sin embargo, la cifra de 77 intervenciones del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, detalladas por el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), evidencia que estas advertencias caen en saco roto. ¿Qué tan efectivas son las campañas si el resultado es una capital bajo el fuego por causas previsibles?
Vulnerabilidad evidente: Casas precarias en la mira
El reporte oficial subraya que los siniestros se produjeron principalmente tras la caída de artefactos pirotécnicos sobre viviendas de construcción precaria. Esto no es un detalle menor; es una radiografía de la desigualdad y la falta de planificación urbana que expone a los sectores más vulnerables de la ciudad a riesgos constantes. La pirotecnia solo acelera una tragedia anunciada para quienes viven en condiciones de alto riesgo.
La gravedad de los incidentes: Más allá de los ‘amagos’
Aunque muchos incendios fueron catalogados como ‘amagos’, la situación escaló a niveles críticos en distritos como San Juan de Lurigancho, donde se registró un incidente de código tres, la máxima categoría de emergencia. Además, se contabilizaron cinco incendios de código dos. Estos datos desmienten cualquier intento de minimizar el impacto y la complejidad que enfrentaron los bomberos y el personal de seguridad ciudadana en la madrugada del 1 de enero.
Lo que falta aclarar
- ¿Qué medidas concretas se implementaron para fiscalizar la venta y uso de pirotecnia ilegal en los días previos a Año Nuevo, más allá de las advertencias verbales?
- ¿Existe un plan de acción diferenciado para proteger a las poblaciones que residen en viviendas precarias, identificadas como las principales afectadas por estos siniestros recurrentes?
- ¿Qué responsabilidad asumen las autoridades municipales y del Ministerio del Interior por la persistencia de esta problemática, que anualmente deja un saldo de incendios por causas evitables?
- ¿Se contemplan sanciones más severas o estrategias de control más rigurosas para quienes comercializan o manipulan pirotecnia sin las autorizaciones y seguridades requeridas?
