Presunta sobrevaloración en víveres para trabajadores del Hospital Hermilio Valdizán
La Procuraduría Anticorrupción denuncia un esquema de compras fraccionadas y precios inflados de víveres en el nosocomio huanuqueño, mientras la Fiscalía es cuestionada por su presunta inacción.
La Procuraduría Pública Anticorrupción de Huánuco ha solicitado el inicio de diligencias preliminares por la presunta comisión de delitos contra la administración pública en el Hospital Regional Hermilio Valdizán. La denuncia, presentada por la procuradora Krupskaia Beraun Aguirre, apunta a un esquema de compras supuestamente sobrevaloradas de víveres destinadas a la canasta básica de los trabajadores, generando un potencial perjuicio económico al Estado.
Un Patrón de Irregularidades
Según el documento de la Procuraduría, al que se tuvo acceso, el 23 de diciembre del presente año el hospital habría elaborado múltiples órdenes de compra de bienes alimenticios. Estas adquisiciones se realizaron, presuntamente, mediante procesos fraccionados y con diversos proveedores, pero con precios unitarios notoriamente superiores a los valores promedio del mercado. Un ejemplo citado es la lata de conserva de durazno, que en el mercado local se cotiza entre 8 y 9 soles, mientras el hospital habría pagado 15 soles por unidad. La situación fue inicialmente alertada por los propios trabajadores con evidencias fotográficas y en video.
La Lógica del Fraccionamiento
La Procuraduría enfatiza que estas adquisiciones no serían hechos aislados, sino que responderían a un “patrón sistemático de fraccionamiento de compras públicas”. Este mecanismo habría permitido mantener los montos individuales de cada orden de compra dentro de rangos que facilitan procesos menos rigurosos, beneficiando indebidamente a determinados proveedores. Estos habrían obtenido ventajas económicas a través de la fijación de precios claramente por encima de los valores de mercado, lo que, según la denuncia, configura un perjuicio patrimonial directo al Estado.
Fiscalía bajo Cuestionamiento
Ante la gravedad de los hechos, la procuradora Beraun Aguirre recomendó a la fiscalía de turno disponer con carácter urgente diversas acciones de investigación, incluyendo una inspección fiscal inmediata al almacén del hospital, una pericia contable para determinar la sobrevaloración y el perjuicio, y el requerimiento de expedientes SIGA, estudios de mercado y cotizaciones. Sin embargo, el texto señala que el segundo despacho de la Fiscalía Anticorrupción no habría accedido a realizar estas diligencias urgentes y necesarias, argumentando la ausencia de flagrancia. Esta postura genera serias preguntas sobre la celeridad y el compromiso en la lucha contra la corrupción.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué el Segundo Despacho de la Fiscalía Anticorrupción de Huánuco desestimó la urgencia de las diligencias solicitadas por la Procuraduría, argumentando la ausencia de flagrancia, a pesar de la solicitud de actuar con “carácter urgente”?
- ¿Qué estudios de mercado o cotizaciones justificaron los precios pagados por el Hospital Hermilio Valdizán, como el caso de la lata de durazno a S/15, cuando su valor de mercado oscila entre S/8 y S/9?
- ¿Qué acciones concretas se tomarán para investigar el “patrón sistemático de fraccionamiento de compras públicas” y asegurar que los montos individuales de las órdenes de compra no se utilicen para eludir procesos rigurosos?
- ¿Cuál es la relación exacta de Leandro Echevarría con las adquisiciones denunciadas, que sumarían más de S/300 mil, y cómo se seleccionó a los proveedores que, según la Procuraduría, se beneficiaron indebidamente de estos procesos?
