Crimen de Junior Atachagua: Pistas estancadas mientras juzgado retrasa acceso a datos bancarios
La investigación del presunto homicidio de Junior Anthony Atachagua Reyes, cuyo cuerpo fue hallado hace casi un año, enfrenta un freno crítico. La Fiscalía de Pachitea aguarda desde noviembre de 2025 la autorización judicial para el levantamiento del secreto bancario, clave para desentrañar la ruta del dinero y la identidad de los presuntos implicados.
El esclarecimiento del presunto homicidio de Junior Anthony Atachagua Reyes, el transportista de 26 años cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en Pasco tras 22 días de desaparición, se encuentra en un punto muerto. A pesar de los esfuerzos del Ministerio Público, la investigación liderada por el fiscal Alex Refulio León de la Primera Fiscalía Penal Corporativa de Pachitea, se ve obstaculizada por la inexplicable demora de un juzgado provincial en resolver un requerimiento fundamental: el acceso al secreto bancario.
Diligencias cruciales en pausa
Desde el 5 de noviembre de 2025, el fiscal Refulio León solicitó al juzgado de Pachitea el levantamiento del secreto bancario de un número de Yape (983718723) afiliado a Junior Atachagua, así como de la cuenta BCP n° 40107364057025. El objetivo es claro y directo: obtener un historial detallado de depósitos y transferencias realizadas entre el 1 de enero y el 30 de julio de 2025. Según el requerimiento fiscal, esta medida es «necesaria» para «recabar información técnica y objetiva que permitirá conocer la ruta del dinero», un paso indispensable para identificar a los presuntos autores del delito. Sin embargo, a la fecha, la resolución judicial sigue pendiente.
El rastro del dinero y la información pagada
La relevancia de estas operaciones bancarias es innegable. La Fiscalía busca desglosar cada transacción del Yape de Atachagua, incluyendo fecha, hora, monto, tipo, canal y los datos completos de remitentes o beneficiarios. Más allá, la cuenta BCP n° 40107364057025 es de particular interés, ya que, de acuerdo con la investigación, la familia de la víctima realizó un depósito de S/100 a este número a cambio de información sobre la ubicación exacta del cadáver. La Policía y la Fiscalía aún buscan identificar al titular de esta cuenta y a otras dos personas (DRPH y FHD), que podrían tener vínculos con el caso.
Contradicciones en la escena del hallazgo
La complejidad del caso se profundiza con las contradicciones en torno al lugar del crimen. Pese a que el informe pericial indica que Junior Atachagua fue asesinado de un disparo en la cabeza a quemarropa, las diligencias de levantamiento de cadáver no encontraron restos de sangre ni casquillos en la zona de Pasco donde fue hallado. Esta ausencia de evidencia física sugiere, según información oficial, que el transportista fue asesinado en otro lugar, y su cuerpo posteriormente trasladado. Esta hipótesis, de ser confirmada, recalca la necesidad urgente de seguir todas las pistas, incluyendo las financieras, para reconstruir los hechos.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué el juzgado de Pachitea no ha resuelto el requerimiento de levantamiento del secreto bancario presentado hace meses por la Fiscalía? ¿Cuáles son las «observaciones» que, según fuentes judiciales, impiden este avance y por qué no han sido subsanadas?
- ¿Qué avances concretos se tienen en la identificación del propietario de la cuenta BCP que recibió los S/100 por información, así como de las otras tres personas mencionadas en la investigación (DRPH, FHD y RCV)?
- Si el asesinato ocurrió en un lugar distinto al hallazgo del cuerpo, ¿qué acciones se están tomando para ubicar la verdadera escena del crimen y recolectar las pruebas que no se encontraron en Pasco?
- ¿Cuál es el sustento de la hipótesis sobre una posible deuda como móvil del crimen y qué líneas de investigación específicas se están siguiendo al respecto?
