SJL: Nochebuena de fuego y negligencia ante fábricas ilegales de plástico
La Nochebuena en San Juan de Lurigancho se convirtió en una pesadilla de humo y llamas, con hasta seis incendios reportados entre la noche del 24 y la madrugada del 25 de diciembre. El más devastador, en una fábrica de plásticos en la calle Los Amancaes, movilizó a 18 unidades del Cuerpo de Bomberos del Perú, quienes lucharon por más de ocho horas para contener un fuego que, según vecinos, jamás debió prender. Este dramático evento no solo dejó daños materiales incalculables, sino que expuso la alarmante pasividad de las autoridades frente a operaciones presuntamente clandestinas que ponen en riesgo a toda una comunidad.
Una Nochebuena bajo el humo y el peligro
Mientras la mayoría de familias peruanas celebraba la Navidad, los residentes de San Juan de Lurigancho vivían momentos de terror. La magnitud del incendio principal fue tal que la densa humareda era visible desde varias cuadras y la onda expansiva llegó a afectar vidrios y paredes de viviendas cercanas. Freddy Rivera, brigadier mayor de la cuarta jefatura departamental de Lima Centro, describió la dificultad para extinguir el fuego debido a las características del material plástico, que se compacta, exigiendo a los bomberos abrir agujeros en las paredes para inyectar agua. Este esfuerzo heroico, sin embargo, solo subraya la precariedad de una situación que, para los vecinos, es una crónica anunciada.
La denuncia vecinal: clausuras inútiles y riesgo permanente
La indignación de los vecinos no es nueva. Según testimonios recogidos en la zona, la fábrica de plásticos siniestrada operaría sin licencia. Un adulto mayor, residente frente al lugar, afirmó haber denunciado previamente la actividad irregular, lo que llevó a una clausura temporal de ‘dos o tres horas’, para luego reabrir. ‘Yo los responsabilizo’, sentenció el afectado, reflejando el hartazgo de una comunidad que exige la reubicación de estas fábricas. Los vecinos aseguran que ‘son años’ viviendo con la contaminación y el peligro constante, una queja que las autoridades parecen haber ignorado sistemáticamente.
¿Fuegos artificiales o negligencia permitida?
Aunque el brigadier Freddy Rivera sugirió que el siniestro pudo haber sido provocado por el uso de fuegos pirotécnicos, esta hipótesis no exime de responsabilidad a la presunta ilegalidad de la operación. ¿Es admisible que una fábrica sin licencia, que maneja materiales altamente inflamables como el plástico, opere en una zona residencial? La recurrencia de hasta seis incendios en una sola noche en el distrito plantea serias dudas sobre la eficacia de la fiscalización municipal y la voluntad política para garantizar la seguridad de los ciudadanos. La pasividad ante estas denuncias previas, si se confirman, es inaceptable.
Lo que falta aclarar
- ¿Por qué una fábrica presuntamente sin licencia y denunciada por los vecinos continuaba operando en una zona residencial de San Juan de Lurigancho?
- ¿Qué acciones concretas tomó la Municipalidad de San Juan de Lurigancho ante las denuncias previas de los vecinos sobre la ilegalidad de la fábrica y su supuesta reapertura tras una clausura?
- ¿Qué medidas urgentes se implementarán para fiscalizar y reubicar las fábricas clandestinas de materiales inflamables en el distrito, tal como exigen los residentes desde hace años?
- ¿Se iniciarán investigaciones para determinar la responsabilidad de las autoridades municipales en la permisividad o inacción frente a estas operaciones de alto riesgo?


