Huamalíes: ¿Dónde está el Estado mientras agricultores ruegan por ayuda a Dina Páucar?
Alrededor de 200 agricultores de los pueblos de Irma Chico e Irma Grande, en el distrito de Llata, provincia de Huamalíes, se encuentran sumidos en la desesperación. Tras semanas de heladas y granizadas que han devastado sus cultivos de papa y otros productos, el clamor de ayuda de estas comunidades no se ha dirigido a las autoridades competentes, sino a la cantante folklórica Dina Páucar, su “paisana”. Este dramático pedido no solo subraya la magnitud de la tragedia climática, sino que expone una preocupante falla en la capacidad del Estado para atender a sus ciudadanos en momentos de extrema vulnerabilidad.
Desamparo ante la devastación climática
La situación en Huamalíes es crítica. Según Yoel García Escalante, poblador de Irma Grande, la secuencia de una fuerte granizada seguida de intensas heladas ha provocado “pérdidas irreparables” en sus cosechas. “Hoy lamentamos nuestras pérdidas, ya no podremos recuperar lo que se ha perdido”, declaró García Escalante, reflejando el desolador panorama que enfrentan cientos de familias cuya subsistencia depende directamente de la agricultura. La ausencia de mecanismos de protección o respuesta inmediata agrava una crisis que amenaza la seguridad alimentaria de la zona.
El clamor a la ‘paisana’: ¿Último recurso ante el olvido?
La decisión de los agricultores de apelar públicamente a Dina Páucar, nacida en Irma Chico y motivo de orgullo local, es un síntoma revelador del abandono institucional. ¿Por qué la primera, o quizás única, esperanza de auxilio recae en una figura pública y no en las entidades estatales diseñadas para estas emergencias? Los pobladores recuerdan el vínculo de la artista con su tierra natal y le exigen que «se acuerde de sus paisanos y familiares de la tierra que la vio nacer, con algún tipo de ayuda que pueda llegar hasta estos pueblos olvidados». Este llamado es una clara señal de que las vías formales de asistencia no están llegando o no son percibidas como efectivas.
Un grito desde la sierra que interpela al poder
El mensaje final de los pobladores es una interpelación directa a la conciencia nacional y a la gestión pública. “Acuérdate pues Dina, que acá nos morimos de hambre, mientras en Lima no se siente nada”, claman. Esta frase no solo refleja la urgencia de su situación, sino que también pone en evidencia la profunda brecha y el abismo de indiferencia que a menudo separa a la capital de las realidades más duras del interior del país. ¿Hasta cuándo se permitirá que la distancia geográfica se traduzca en distancia de atención y respuesta estatal?
Lo que falta aclarar
- ¿Qué acciones concretas han tomado los gobiernos locales de Llata y provincial de Huamalíes, y el Gobierno Regional de Huánuco, para asistir de manera inmediata a los 200 agricultores afectados?
- ¿Existen fondos de emergencia o seguros agrícolas activados para compensar las pérdidas irreparables sufridas por las heladas y granizadas en esta región? Si es así, ¿por qué no se han aplicado en este caso?
- ¿Cuál es la estrategia del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) para proteger y reactivar la economía de los pequeños agricultores andinos frente a la recurrencia de fenómenos climáticos extremos?
- ¿Es aceptable que ciudadanos peruanos, en situaciones de desastre, se vean obligados a mendigar ayuda a figuras públicas, en lugar de recibir una respuesta estructurada, oportuna y digna por parte de sus autoridades?
