El ‘éxito’ económico de Universitario y Alianza
Lima, Perú – La reciente revelación de CONMEBOL sobre la distribución de premios de la Copa Libertadores 2025 ha colocado a Universitario de Deportes y Alianza Lima en el Top 20 de clubes con mayores ingresos, un hito que, si bien es celebrado en el ámbito local, invita a una reflexión profunda sobre la verdadera salud financiera y competitiva del fútbol peruano en el continente. Pese a haber sumado casi diez millones de dólares entre ambos, la brecha abismal con los verdaderos gigantes de la región subraya los desafíos estructurales que aún persisten en nuestra liga.
Según el informe oficial del organismo sudamericano, que distribuyó la cifra récord de 209 millones de dólares en premios, Universitario se situó en el decimoquinto lugar, embolsando 4.910.000 dólares por su desempeño desde la fase de grupos hasta los octavos de final. Alianza Lima, por su parte, le siguió de cerca en la decimoséptima posición, con un ingreso de 4.830.000 dólares tras su recorrido desde la fase 1. Estas cifras, que les permitieron superar en recaudación a equipos como Barcelona de Ecuador y Bahía de Brasil, son innegablemente significativas para la economía de los clubes peruanos, históricamente mermada por la falta de resultados consistentes a nivel internacional. Adicionalmente, Alianza Lima añadió a sus arcas 1.8 millones de dólares por alcanzar los cuartos de final de la Copa Sudamericana, llevando su total continental a cerca de 7 millones de dólares.
Sin embargo, la alegría por estos guarismos debe ser matizada al observar la cima del ranking. Flamengo de Brasil, campeón del certamen, pulverizó las estadísticas con un impresionante ingreso de 33.240.000 dólares. Su compatriota Palmeiras, subcampeón, no se quedó atrás con 17.230.000 dólares, mientras que Racing de Argentina cerró su campaña con 9.570.000 dólares. Esta comparación cruda expone la enorme disparidad económica que prevalece en el fútbol sudamericano, donde los clubes peruanos, a pesar de un esfuerzo meritorio en estas ediciones, operan en una liga financiera completamente distinta. Los más de 28 millones de dólares que separan al ‘equipo más ganador’ peruano de la realidad del campeón brasileño no solo evidencian una diferencia de presupuesto, sino también de infraestructura, capacidad de retención de talentos y, en última instancia, de ambición deportiva a largo plazo.
La pregunta clave que surge es: ¿Qué significan estos casi diez millones de dólares para el futuro del fútbol peruano? Si bien representan un respiro financiero y una inyección de capital crucial, no garantizan por sí solos un salto cualitativo sostenido. Para que estos ingresos trasciendan la mera subsistencia y se conviertan en un verdadero motor de desarrollo, es imperativo que los clubes implementen estrategias de inversión a largo plazo. Esto incluye fortalecer las divisiones menores, mejorar la infraestructura deportiva, profesionalizar la gestión administrativa y retener el talento local que, año tras año, migra a ligas con mayor poder adquisitivo. De lo contrario, este ‘éxito’ económico podría ser una anécdota pasajera, incapaz de alterar la narrativa de un fútbol peruano que lucha por consolidarse y ser verdaderamente competitivo en la élite continental.
Los ingresos obtenidos por Universitario y Alianza Lima en la Copa Libertadores 2025 son, sin duda, un paso adelante y un indicador de que el buen desempeño deportivo, aunque sea hasta ciertas instancias, puede traducirse en beneficios tangibles. Sin embargo, también son un espejo que refleja las profundas desigualdades económicas y estructurales del fútbol sudamericano. Para que la ilusión de competir por la gloria continental sea más que un espejismo, el desafío para los clubes peruanos va más allá de clasificar: implica transformar estos millones en cimientos sólidos que permitan construir una competitividad sostenida y reducir, poco a poco, la distancia que los separa de la cúspide continental.
