Dólar en Perú: Entre la estabilidad del BCRP y la incertidumbre del mercado en un escenario político complejo

FS7GM3JHVRALLJQMAXIDO3J75U

La cotización del dólar en Perú se mantiene como un termómetro constante de la salud económica del país y un barómetro sensible a las expectativas de los agentes financieros. Este jueves 4 de diciembre, la divisa estadounidense ha registrado movimientos que, si bien dentro de un rango previsible, invitan a una lectura más profunda sobre las dinámicas del mercado y las proyecciones a mediano plazo que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) monitorea con rigor.

En el mercado paralelo, donde una parte significativa de las transacciones diarias se efectúa, la jornada cerró con una cotización de S/3,355 para la compra y S/3,375 para la venta. Esta referencia extraoficial suele reflejar, en mayor o menor medida, la liquidez inmediata y la percepción de riesgo de los pequeños cambistas y operadores. Por su parte, las principales entidades bancarias del país mostraron un rango de precios que evidencia la diversidad de sus estrategias y condiciones de mercado. El Banco de Crédito del Perú (BCP) operó la compra en S/3,3390 y la venta en S/3,4070. Interbank, por su parte, mostró una cotización notablemente más alta, estableciendo la compra en S/3,525 y la venta en S/3,540. En el BBVA, los valores se ubicaron en S/3,3189 para la compra y S/3,4770 para la venta, mientras que Scotiabank registró S/3,2685 la compra y S/3,4770 la venta. Esta variabilidad entre bancos subraya la importancia de comparar opciones para los ciudadanos y empresas que operan con moneda extranjera, reflejando distintas primas por liquidez o coberturas.

Más allá de la fluctuación diaria, la verdadera brújula para los inversionistas y el público en general la proporciona el Banco Central de Reserva del Perú. Mensualmente, la entidad emite su Encuesta de Expectativas Macroeconómicas, un documento crucial que consolida las proyecciones de inflación, crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), tipo de cambio y tasa de interés. Estos resultados, publicados en el Resumen Informativo de la Nota Semanal del BCRP, no solo anclan las expectativas del mercado, sino que también son un reflejo de la lectura que los analistas y el propio sistema financiero hacen del futuro económico nacional.

Las proyecciones del BCRP para los próximos años apuntan a una relativa estabilidad del tipo de cambio, aunque con una ligera tendencia al alza respecto a los niveles actuales. Se espera que el dólar cierre el año 2025 en S/3,75. Para el 2026, la estimación se sitúa en un rango entre S/3,75 y S/3,78 por dólar, mientras que para el 2027 se anticipa una variación marginal, proyectándose entre S/3,75 y S/3,80. Es relevante destacar que, para los próximos 12 meses, las expectativas mostraron una sutil corrección a la baja, con el promedio de analistas y del sistema financiero ajustando su previsión de S/3,76 por dólar en febrero a S/3,75 en marzo. Esta pequeña modificación puede interpretarse como una señal de cautela o de una percepción de menor presión sobre el tipo de cambio en el corto plazo, influenciada quizás por factores externos o por una política monetaria interna vigilante.

Sin embargo, estas proyecciones, si bien técnica y profesionalmente elaboradas, no pueden aislarse completamente del contexto político y social peruano. La persistente inestabilidad política, con sus recurrentes crisis en el poder ejecutivo y legislativo, introduce un factor de riesgo que puede generar una prima en el tipo de cambio, afectando la confianza de los inversionistas y, en última instancia, la atracción de capitales. Aunque el BCRP ha demostrado una notable capacidad para mantener la estabilidad macroeconómica, su labor se ve constantemente desafiada por un entorno que, en ocasiones, no favorece la previsibilidad y la seguridad jurídica que los mercados valoran. La dependencia del Perú de la exportación de materias primas también juega un rol crucial; los precios internacionales de metales como el cobre pueden atenuar o exacerbar las presiones sobre el sol.

Para las familias y empresas peruanas, un dólar estable o con una tendencia previsible es fundamental. Influye directamente en el costo de vida a través de los productos importados (alimentos, tecnología, combustibles), en la planificación de inversiones y en el servicio de deudas dolarizadas. La vigilancia constante de las cifras oficiales y las expectativas del mercado se convierte, por tanto, no solo en un ejercicio financiero, sino en una lectura del pulso de la economía nacional en su interacción con un entorno global y político cada vez más dinámico. La cotización del dólar, en este escenario, es mucho más que un número: es un reflejo de la confianza en el futuro del Perú.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *