Macabro hallazgo en Yanacancha: Joven desaparecido es encontrado sin vida
La tranquilidad del distrito de Yanacancha, en la región Pasco, se vio brutalmente interrumpida la mañana del lunes 1 de diciembre, con el macabro hallazgo del cuerpo sin vida de un joven. Preliminarmente identificado como Arnold Junior De la Cruz Campos, de 29 años, su aparición en una zona poco concurrida de Yanacancha Antigua no solo ha generado una profunda consternación entre los vecinos, sino que reaviva el persistente debate sobre la fragilidad de la seguridad ciudadana en las áreas periféricas de nuestra región.
Fueron los propios moradores del jirón Los Diamantes quienes dieron la voz de alarma a las autoridades tras observar el cuerpo en un paraje que, por su limitada afluencia peatonal y dispersión de viviendas, se convierte en un punto ciego para el patrullaje y la videovigilancia. Este detalle no es menor: subraya la vulnerabilidad de estos sectores que, a menudo, quedan al margen de las estrategias de seguridad implementadas en zonas más céntricas, transformándose en escenarios propicios para la comisión de hechos delictivos o, como en este caso, el trágico desenlace de un suceso aún por esclarecer.
El dolor se ha cernido sobre la familia de De la Cruz Campos, quienes desde el sábado pasado vivían la angustia de su desaparición. Su reporte como desaparecido había movilizado a sus seres queridos en una búsqueda desesperada que, lamentablemente, culminó con esta terrible noticia. El hallazgo no solo pone fin a la incertidumbre de su paradero, sino que abre un nuevo capítulo de dolor y demanda de justicia.
Tras el aviso, efectivos de la Comisaría de Yanacancha y peritos de criminalística acordonaron la escena, iniciando las diligencias bajo la supervisión del Ministerio Público. La premura en asegurar el área y la posterior inspección preliminar son pasos protocolares, pero la ciudadanía se pregunta si la respuesta estatal es siempre reactiva y no preventiva. El cuerpo fue trasladado al mortuorio del Hospital Daniel Alcides Carrión, donde la necropsia de ley será crucial para determinar la identidad oficial del fallecido y, más importante aún, revelar si presentaba signos de violencia o alguna otra circunstancia que ayude a desentrañar los motivos detrás de su deceso. La precisión forense será vital para orientar una investigación que, según fuentes policiales, no descarta ninguna hipótesis: desde un acto criminal hasta un accidente o un problema de salud.
La Fiscalía Penal de Pasco ha asumido el caso, enfrentando el desafío de reconstruir las últimas horas de vida de Arnold Junior. Para ello, se solicitan testimonios de vecinos y la revisión de cámaras de videovigilancia de las calles aledañas, elementos que a menudo son escasos o ineficaces en estas zonas. Esta dependencia de la colaboración ciudadana y la tecnología, que a veces brilla por su ausencia, evidencia las limitaciones en la capacidad investigativa y de infraestructura en la región. Mientras los familiares, visiblemente afectados, acudían a la comisaría en busca de respuestas y para acompañar el proceso de identificación, la Policía ha hecho un llamado a la población para aportar cualquier dato relevante que impulse las indagaciones.
El trágico fin de Arnold Junior De la Cruz Campos no es un hecho aislado. Se inscribe en un patrón de inseguridad que afecta a diversas localidades del país, donde la falta de una presencia policial constante y la desatención a las necesidades de infraestructura y desarrollo urbano en las zonas menos transitadas, crean un caldo de cultivo para la criminalidad. Los vecinos de Yanacancha exigen no solo el esclarecimiento de este caso, sino también medidas concretas que garanticen su seguridad y eviten que más vidas se pierdan en circunstancias que la justicia aún debe explicar. La sociedad pasqueña espera que este doloroso incidente sea un punto de inflexión para una revisión profunda de las políticas de seguridad ciudadana que, a la luz de los hechos, parecen ser insuficientes.
