MILLONARIA OBRA VIAL HUÁNUCO – LA UNIÓN BAJO LA LUPA DE LA CONTRALORÍA ALERTA GRAVES DEFICIENCIAS
La ejecución del proyecto de “Mejoramiento de la carretera Huánuco – Conococha, sector: Huánuco – La Unión – Huallanca, Ruta PE-3N”, una obra de infraestructura vital para la interconexión regional, se encuentra seriamente comprometida. La Subgerencia de Control de Megaproyectos de la Contraloría General de la República ha emitido un lapidario informe, el N° 23197-2025-CG/MPROY-SCC, que destapa deficiencias técnicas críticas en la colocación de la carpeta asfáltica, específicamente en el Tramo II: Punto Unión – Tingo Chico, y advierte sobre el riesgo inminente de afectar la calidad y vida útil de la vía, con la consecuente dilapidación de fondos públicos.
Según las observaciones de la Contraloría, reveladas este último fin de semana, la labor de asfaltado no cumple con los rigurosos estándares establecidos en el Manual de Carreteras EG-2013 ni con las especificaciones técnicas del Estudio Definitivo de Ingeniería. Durante las inspecciones se verificó que la superficie de la base granular, antes de recibir la capa asfáltica, presentaba preocupantes «peladuras y cavidades» que obstaculizan la correcta adherencia entre las capas. A pesar de esta deficiencia estructural, los trabajos continuaron, ignorando protocolos esenciales que buscan garantizar la cohesión y durabilidad del pavimento.
Pero las anomalías no terminan ahí. Las mediciones de temperatura durante la fase crucial de compactación inicial de la mezcla asfáltica en caliente arrojaron valores entre 127.7°C y 135.6°C, significativamente por debajo del rango óptimo de 145°C a 150°C que exige la normativa vigente. Esta disparidad térmica es un factor crítico que puede aumentar la rigidez de la mezcla, dificultar su trabajabilidad y, en última instancia, comprometer la integridad y longevidad de la vía. La Contraloría no duda en señalar que estas fallas técnicas podrían desembocar en costosos reprocesos y una drástica reducción de la vida útil del asfalto, un patrón lamentablemente recurrente en la obra pública peruana que pone en vilo la inversión de millones de soles.
Más allá de las deficiencias constructivas, el informe de control también pone de manifiesto una gestión deficiente en los plazos y la resolución de obstáculos. Al mes de octubre de 2025, el proyecto en su conjunto avanza a paso lento y enfrenta barreras persistentes que amenazan su culminación oportuna y su presupuesto original.
El Tramo I, que abarca 52.920 kilómetros desde Huánuco hasta Punto Unión, registra un avance físico real del 66.25%. Si bien se han liberado algunas interferencias de empresas de servicios como Electrocentro, América Móvil, Telefónica y Pronatel, las cruciales redes de agua y alcantarillado aún están en ejecución, con una fecha de culminación proyectada para diciembre de 2025. Un punto de alarma adicional es la adquisición de predios: 70 inmuebles de un total de 974 identificados en el Estudio Definitivo siguen pendientes de compra, un factor que históricamente ha paralizado y encarecido proyectos estatales, generando malestar en las comunidades y sobrecostos a las arcas nacionales.
El Tramo II, Punto Unión – Tingo Chico, de 49.899 kilómetros, donde se detectaron las graves fallas en el asfaltado, muestra un avance acumulado del 56.38%. Aquí también, las interferencias de agua y alcantarillado permanecen en curso hasta diciembre de 2025, y 56 de 881 predios aún no han sido adquiridos, evidenciando una falta de previsión y agilidad en la gestión de los derechos de vía.
Finalmente, el Tramo III, que conecta Tingo Chico con La Unión y Huallanca a lo largo de 47.602 kilómetros, es el que presenta el menor progreso con un 50.66% de avance. Las interferencias de Electrocentro, identificadas inicialmente, fueron liberadas, pero nuevas interferencias detectadas en el replanteo aún están en gestión hasta marzo de 2026. A esto se suman los retrasos en la liberación de redes de Claro y Pronatel, estimadas para diciembre de 2025, y las de agua y alcantarillado, que se extienden hasta marzo de 2026. El panorama de la adquisición de predios no es menos complicado, con 52 de 766 inmuebles aún por comprar, sumado a la necesidad de un replanteo y adecuación del diseño vial, lo que presagia mayores dilaciones y posibles incrementos presupuestarios.
La Contraloría es contundente en sus conclusiones: las deficiencias técnicas en la colocación de la carpeta asfáltica y el incumplimiento de parámetros constructivos comprometen la calidad y durabilidad de una infraestructura crucial. Asimismo, la persistencia de retrasos en la liberación de interferencias y la adquisición de predios en los tres tramos son un lastre que condiciona el avance de la obra, postergando los beneficios esperados por la población. Este escenario no solo amenaza la inversión millonaria realizada con dinero de todos los peruanos, sino que posterga una vez más el desarrollo y la conectividad que la región de Huánuco tanto necesita. Urge una intervención decidida por parte de Provías Nacional y las autoridades competentes para garantizar la transparencia, la calidad y la rendición de cuentas en este emblemático proyecto vial, evitando que se convierta en otro ejemplo de obra inconclusa o mal ejecutada.
