La muerte de un escolar en Panao expone la crítica fragilidad del sistema de salud en Huánuco

mueremenor

Panao, Pachitea. Una sombra de luto y preocupación envuelve a la comunidad educativa de la provincia de Pachitea, en Huánuco, tras el trágico fallecimiento de Clenin L.D., un estudiante de apenas 13 años. El joven, alumno del primer grado B de la Institución Educativa Guaman Poma de Ayala de Panao, murió cuando era trasladado de emergencia desde el centro de salud local hacia el Hospital Regional Hermilio Valdizán en la capital departamental, un viaje que, para muchos, simboliza la distancia abismal entre la vida y la muerte en las zonas más vulnerables del Perú.

Los primeros reportes hablaban de una posible caída del menor, generando confusión en torno a las circunstancias exactas del deceso y las causas que lo originaron. Sin embargo, la necropsia practicada al cuerpo de Clenin ha disipado las dudas, revelando que la causa final de su fallecimiento fue un paro cardíaco. Los especialistas forenses confirmaron que el desplome inicial que sufrió el escolar fue, en realidad, una consecuencia directa del evento cardíaco que le sobrevino, y no su origen. Este hallazgo, aunque aclara la mecánica del deceso, lejos de ofrecer consuelo, profundiza las interrogantes sobre la capacidad de respuesta y la infraestructura del sistema de salud en zonas alejadas.

El viaje de emergencia desde Panao hasta Huánuco, que en condiciones óptimas puede tomar varias horas, se convirtió en una carrera contra el tiempo que Clenin lamentablemente perdió. Este dramático suceso pone en relieve, una vez más, la precariedad de los servicios de salud en las provincias andinas, donde la falta de personal especializado, equipamiento médico adecuado y una infraestructura hospitalaria robusta obligan a constantes derivaciones de pacientes hacia las ciudades principales. Para los habitantes de Panao y otras localidades de Pachitea, el centro de salud local, a pesar de los esfuerzos de su personal, opera con limitaciones severas que lo hacen insuficiente para atender emergencias complejas, como la que sufrió el escolar.

La muerte de Clenin ha impactado profundamente a la comunidad educativa y a los padres de familia de la zona, quienes ven en este suceso una dolorosa confirmación de los riesgos latentes que enfrentan sus hijos ante cualquier emergencia médica grave. La intervención del fiscal Digver Ludeña Zanabria, de la Fiscalía Penal Corporativa de Pachitea, si bien busca esclarecer los hechos y confirmar la causa del deceso, es también un recordatorio de la necesidad urgente de revisar y fortalecer los protocolos de atención y evacuación médica en todas las instituciones educativas y centros de salud de la región.

Este trágico incidente no es solo una pérdida irreparable para la familia del joven y para la I.E. Guaman Poma de Ayala, sino también una cruda llamada de atención para las autoridades regionales y nacionales. La vida de Clenin L.D. se suma a una lista preocupante de casos que exponen las profundas brechas en el acceso a la salud de calidad en el Perú rural, donde un corazón joven y vulnerable no encontró a tiempo la atención especializada que quizás pudo haberle salvado. Es imperativo que esta tragedia impulse una reflexión profunda y, más importante aún, acciones concretas y sostenibles para evitar que más vidas se pierdan en el largo y a menudo precario camino hacia la búsqueda de una atención médica digna y oportuna.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *