Estudiantes de Bellas Artes: Obras peligrosas caen ‘encima de nuestras cabezas’ en plenos exámenes finales
La comunidad estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de Bellas Artes del Perú (UNABAP) ha alzado su voz de protesta ante el inicio intempestivo de un proyecto de conservación en su sede central, que incluye la cubierta de los techos del Primer y Segundo Patio, teatinas y balaustres, en pleno periodo de evaluaciones finales. Cientos de alumnos denuncian afectación a su formación académica, potenciales daños a sus obras y graves riesgos a su integridad física y salud.
Según los estudiantes, la Dirección Administrativa autorizó los trabajos sin previo aviso ni coordinación, sorprendiéndolos el 21 de noviembre, el mismo día en que se emitió el comunicado oficial, a pesar de que las obras habrían iniciado el 18. Alumnos de Educación Artística, en particular, se ven imposibilitados de trasladar sus obras de gran formato, instalaciones y materiales pesados, esenciales para el cierre académico 2025, sin comprometer su trabajo.
Una integrante del Centro de Estudiantes (CEEUNABAP) señaló la «improvisación» y el incumplimiento del calendario. «El techo se está desmoronando, se caen pedazos de yeso y madera carcomida. Esto hace que por cualquier movimiento brusco puede que se caiga encima de nuestras cabezas», relató una estudiante bajo anonimato, describiendo la polvareda generada que daña obras y salud.
La propuesta de reubicación de la directiva es inviable, alegan, pues la institución «ha quedado pequeña» y no existen espacios adecuados. «Es casi imposible mover kilos de arcilla, instalaciones o pinturas. Si las sacas de su espacio, ¿dónde más pueden estar? Todo está saturado», enfatizó la alumna.
Esta situación se suma a años de «tensiones internas» y denuncias contra la gestión de la directora general Eva Dalila López Miranda. Desde la promulgación de la Ley 31997 en 2024, que elevó a Bellas Artes a universidad, la comunidad critica un modelo centralizado, sin transparencia y la ausencia de la comisión organizadora para el licenciamiento, lo que ha generado un «limbo legal» institucional.
Cuestionamientos previos a la administración de López Miranda incluyen la resolución de 2021 donde la directora se habría otorgado a sí misma el grado de bachiller, así como denuncias por desigualdad en el acceso a este grado para más de 500 egresados históricos y presuntas irregularidades administrativas.
Tras un «plantón» realizado por los alumnos este lunes 24, se logró una mesa de diálogo después de dos años. Sin embargo, el pedido de paralización temporal de las obras hasta el fin del semestre (19 de diciembre) fue «ignorado», ofreciendo solo una semana y asegurando que «era administrativamente difícil parar las obras». Los alumnos destacaron que la oficina del director académico, en la zona intervenida, sí fue reubicada «rápidamente».
Ante ello, la comunidad estudiantil exige:
* La paralización inmediata de las obras hasta la conclusión del cierre académico.
* La restitución del estatuto y la asamblea general.
* Que no se renueve el mandato de la actual directora.
* La instalación de canales de diálogo con MINEDU y SUNEDU para asegurar un proceso de licenciamiento legítimo y transparente.




